A bote pronto

Victoria de oficio del Barça

Partido serio en Getafe que ya presentía Valverde que optó por no hacer cambios y repetir equipo titular, con la única inclusión de Sergi Roberto por Semedo. Un perfil de partido de los que acostumbran a atravesarse al Barça y que suponen pérdidas de campeonatos, como acaeció, sin ir más lejos, en las visitas a Riazor y La Rosaleda el curso precedente.

Añadía mayor impedimento, el sol turbador de la primera hora vespertina madrileña, más apta para una reparadora siesta que para ejercitar los músculos. También, en grado sumo, un terreno de juego lamentable, con hierba muy seca y alta que dificultaba los controles del cuero, impropia de la categoría que se atribuye a la liga española. En ese escenario, ante un rival entusiasta y tácticamente muy disciplinado con las consignas emanadas desde el banquillo por Bordalás, los blaugranas en el primer período perdieron su esencia y vulgarizaron su fútbol.

Los azulones jugaban arropados por su gente que casi cubrieron las gradas del Coliseum Alfonso Pérez, circunstancia inaudita en un estadio abierto y bastante inhóspito en el sur de la comunidad uniprovincial de Madrid, que ofrece, en lo común, unas cifras de asistencia muy bajas.

La plantilla ha sufrido una mutación muy considerable con la que el ejercicio anterior recuperó la categoría de oro del fútbol español. Bordalás, en un tiempo récord, ha sabido emsamblar el equipo, dotándole de un equilibrio de física y técnica, lo que unido a una actitud encomiable lo convierten en un rival que no baja la cabeza y vende cara su derrota.

La estadística jugaba a favor del Barça, pues los getafenses no habían vencido en las últimas diecinueve confrontaciones anteriores y no perdían desde el año 2011. En doce encuentros de liga, el balance era de ocho victorias visitantes, dos empates y dos derrotas.

Getafe CF 1 FC Barcelona 2, protagonistas y goles

Getafe CF: Guaita; Damián, Arambarri (Portillo, 85′), Cala, Antunes, Djené, Bergara, Fajr, Gaku Shibasaki (Álvaro, 53′), Amath (Mora, 70′), Molina.

FC Barcelona: Ter Stegen, Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Jordi Alba, Busquets, Rakitic (Paulinho, 76′), Iniesta (Denis, 45′), Dembélé (Deulofeu, 28′), Messi y Luis Suárez

Goles: 1-0, Gaku Shibasaki  (39′) 1-1, Denis Suárez (62′); 1-2, Paulinho (84′)

Árbitro:Fernández Borbalán (colegio andaluz), que enseñó tarjetas amarillas a: Cala (31′) Piqué (10′), Deulofeu (54′) Alba (65′), Luis Suárez (72′)

Incidencias: Coliseum Alfonso Pérez, 15.164 espectadores. Cerca del lleno. Hubo pitos a Piqué cuando participaba en el juego y gritos de Viva España en las gradas.

Un Getafe dominador en la primera parte

Bien plantados sobre el irregular terreno de juego, los azulones aplicaron una gran velocidad a su juego y tutearon desde la humildad a su ilustre rival. Se agazaparon detrás para cerrar los pasillos interiores y desenmascarar el juego combinatorio de los barcelonistas. Suyos fueron los balones divididos y la mayor posesión de los blaugranas obedecían más a la estrategia consentida que a una superioridad visitante.

Los ocasiones, en los escarceos al área,  tuvieron un tinte más local, con el aditamento de la proliferación del tiro exterior que ya dio sus frutos en los dos goles marcados en esta liga y que iba a repetirse. Ocurrió en el minuto 39. Una falta concedida por Deulofeu por una torpe porfía, origina un rechace defensivo y un nuevo centro desde la otra banda y un balón suelto que Gaku Shibasaki  empalma soberbiamente a la red, sin dejar caer el balón. El cuero, remitido por el nipón con potencia, alcanza una parábola que supera la acción de Ter Stegen, aunque el balón fuera bastante centrado. La imbatibilidad global del meta germano había durado 450 minutos, contabilizados en seis encuentros.

Había ocurrido antes la lesión muscular de los isquiotibiales de Dembélé, al que el técnico había cambiado de banda y que tuvo que ser reemplazado por Deulofeu, para recuperar el dibujo inicial, también a instancias de Messi que había jugado unos minutos en la banda derecha sin apenas intervenir.

Al cierre del primer período, Messi está a punto de marcar en el lanzamiento de una falta desde unos veintisiete metros con un balón que dirige a la cruceta del marco defendido por Guaita y al que el valenciano replica con un vuelo espectacular.  Esta acción y un testarazo inocente de un desmarcado Umtiti a magnífico centro de Iniesta fue el único bagaje atacante del Barça en los primeros cuarenta y cinco minutos.

En el segundo período el Barça aumenta de revoluciones

Valverde intervino y dio descanso en el intermedio a un Iniesta sin faro y le sustituyó Denis Suárez. El ex jugador del filial otorgó un mayor dinamismo al juego y colaboró eficazmente a la persistencia en pos de la igualada, que firmaría él mismo transcurrida la hora de juego. Deulofeu y Sergi Roberto pugnaron por el control de un balón con intervención final del reusense que se fue del defensor y centró atrasado para Denis, quien controló el balón y remató de volea cruzada ajustada al palo.

El Barça estuvo más cerca del segundo gol y se contabilizó un más que posible penalti de Djené a Suárez que el árbitro no señaló. No obstante, el Getafe no desistió y Sergi Roberto y Ter Stegen enviaron al poste y a córner una internada de Arambarri, en la jugada previa al gol del triunfo blaugrana. De lo que podía haber supuesto el 2-1 se pasó al 1-2 en la inmediatez.

Hacía pocos minutos que Paulinho había reemplazado a un gris Rakitic. Incrustado como delantero centro lo vio Messi que lanzó un pase vertical al espacio que ganó a Djené, mostrando músculo y potencia, para escorado a la derecha disparar angulado al palo largo de Guaita que estaba vencido al poste izquierdo.

Lo mejor fue el resultado

Fue un partido en que el FC Barcelona se mostró permeable atrás y obtuso en ataque. Sus figuras estuvieron romas y estuvieron lejos de su mejor nivel de prestaciones. Valverde estuvo activo en la reconducción del partido y fue la llamada segunda unidad la que cobró protagonismo decisivo.

Tres puntos importantes que permiten dormir el sábado con siete puntos de ventaja sobre el actual campeón, a expensas del resultado que obtenga en la noche dominical en Donosti.

Esta victoria no se sumó gratis y en el debe está la lesión muscular de Dembélé, cuyo período de recuperación se diagnosticará por las pruebas a que va a ser sometido en Barcelona. También cuatro futbolistas blaugranas acumularon tarjetas amarillas, por solo uno local.

Fue uno de esos partidos que cuentan para ganar campeonatos. No siempre se puede jugar bien y cuando ello ocurre, hay que picar piedra y tirar de oficio para que el resultado no sufra las carencias del juego y poder sumar los puntos en litigio. Así fue o así piensa nuestra pluma.

@albertgilper