A bote pronto

Un Barça desnaturalizado

Se temía la visita a Riazor del FC Barcelona, después de la memorable noche histórica europea. Luis Enrique cambió al equipo y los incorporados tuvieron una aportación deficitaria, en tanto que los titulares padecieron la resaca de la noche loca.

Tampoco infundía confianza la designación del colegiado Fernández Borbalán para dirigir el partido, el mismo que recientemente en San Mamés permitió impunemente la agresión a Umtiti y cerró los ojos por dos veces en el área local.

Era el partido oficial 1500 que se disputaban en el viejo Riazor y el FC Barcelona llegaba con las ínfulas del éxito europeo aclamado en toda la orbe y la referencia positiva de las dos últimas visitas con un score de escándalo (0-4 y 0-8). Doce goles en la era Luis Enrique. También con su liderazgo en la competición, recobrado tras seis victorias consecutivas.

A priori la tarjeta de presentación del visitante no podía ser más sólida y temible para los deportivistas que, entrenados por el veterano madrileño Pepe Mel, no conocía la derrota, con dos empates y una victoria. Cinco puntos de nueve posibles que elevaban el listón que marcaba las posiciones de descenso.

Deportivo 2 FC Barcelona 1, intervinientes y goles

RC Deportivo: Lux; Juanfran (Laure, min.86), Arribas, Albentosa, Navarro; Borges, Álex Bergantiños; Bruno Gama (Kakuta, min.71), Carles Gil (Çolak, min.61), Fayçal Fajr; y Joselu.

FC Barcelona: Ter Stegen; Piqué, Mascherano, Alba; Sergi Roberto, Busquets, André Gomes (Rakitic, min.57); Denis Suárez (Alcácer, min.76), Luis Suárez, Messi y Arda Turan (Iniesta, min.57).

Goles: 1-0, min.40: Joselu. 1-1, min.46: Luis Suárez. 2-1, min.74: Álex Bergantiños.

Árbitro: Fernández Borbalán, del colegio andaluz. Mostró amarilla a Navarro (min.14) y Joselu (min.36) por parte del Deportivo.

Bajas blaugranas obligadas y voluntarias

Luis Enrique tuvo la baja de Neymar, el jugador más vertical y en forma del equipo, pero, además de esta obligada ausencia junto con la de Rafinha, convino otros cambios que desnaturalizaron al equipo.

Denis Suárez, Arda Turan y André Gomes estuvieron muy por debajo de sus posibilidades potenciales y fueron una rémora para sus compañeros. En particular, el turco y el portugués, poco implicados en el compromiso.

Pepe Mel, como Unai Emery, dispuso de un marcaje a Leo Messi que enjaulara sus movimientos en base a una dedicación colectiva y gradual que debía otorgar teórica ventaja a sus compañeros más liberados en los marcajes por pura razón matemática.

El partido derivó en un toma y daca, donde se vislumbraba la importancia de marcar primero y quien lo hizo fue el Depor. Ter Stegen había enviado a córner un disparo cruzado de Joselu de forma brillante y en el lanzamiento de esquina se produce un despeje defectuoso de Mascherano en posición difícil hacia la propia puerta que trata de conjurar Ter Stegen que deja el balón suelto para que remache el ex madridista Joselu. El guardameta yerra en la pretensión de blocar un balón mojado en lugar de despejarlo lateralmente por la línea de fondo.

El segundo período no pudo comenzar mejor para los intereses blaugranas que igualaron la contienda en una jugada de Denis por la izquierda con centro que no resuelve André Gomes, pero si el “killer” del área Luis Suárez con certero disparo al palo corto.

Las condiciones eran ideales para una nueva remontada ante un Depor que también sufría de las rotaciones, pues había jugado un partido inter semanal ante el Betis, aplazado de liga. Sin embargo, sorpresivamente, los coruñeses se vinieron arriba y perturbaron el orden defensivo de los barcelonistas que fueron sometidos en los minutos siguientes.

Un error arbitral, que otorga méritos al portero Ter Stegen en un balón que desvía el poste, da paso al córner que fue el origen del gol de la victoria. Un balón al segundo palo donde Alex Bergantiños se eleva por encima de Alba para rematar ajustado. La primera titularidad este curso del futbolista de A Coruña de 31 años se corresponde con su tercer gol al Barça, cuando solo totaliza cuatro.

Mel sabía de la debilidad defensiva blaugrana en los saques de esquina. Botaron cuatro los deportivistas y el balance fue elocuente. Dos goles y un balón al palo, por lo que solo se defendió uno con acierto.

Luis Enrique ya había cambiado a André Gomes por Rakitic y, tras el mazazo, incorporó a Iniesta y potenció la vanguardia con Alcácer. Nada fructificó.

German Lux, cancerbero argentino de 34 años, tuvo una actuación destacada, en especial a un remate a bocajarro de Luis Suárez que salvó con los pies. El marcador no se movió y la derrota y despedida del liderato se consumó.

La estadística nos ofrecía nuevos datos. Por primera vez, el Barça perdía un partido que había marcado Luis Suárez. No había ocurrido en las 73 ocasiones precedentes. No jugó Umtiti que actúa de talismán, pues es el único jugador barcelonista que no conoce la derrota.

El FC Barcelona perdió su imbatibilidad que había mantenido durante una vuelta de la liga, desde que sucumbiera con estrépito en Balaídos por 4-2.

El resultado de2-1 bien pudo ser de empate o de 1-2, pero no se puede recurrir a la mala suerte, pues el FC Barcelona no puso los mimbres necesarios para asegurarse una victoria que, siendo muy importante, tampoco es vital para el objetivo final, aunque a partir de ahora sea dependiente de los resultados del actual líder. O así piensa nuestra pluma.

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