A bote pronto

“Somos el Madrid y por eso molestamos”

El FC Barcelona ha recortado cinco puntos en liga al Real Madrid al acumular seis victorias consecutivas en la competición, en tanto que los madridistas perdieron en Mestalla ante el irregular Valencia CF y empataron – y gracias – en su domicilio del estadio Santiago Bernabéu ante el equipo isleño del Las Palmas.

Por aquello de los vasos comunicantes, los nervios han aflorado en el Real Madrid que ve inalcanzables sus objetivos de su primer triplete y ve la recuperación del FC Barcelona que sí intentará conseguir su tercero.

Zidane, en lo común comedido, ha perdido la compostura en la rueda de prensa previa a la visita del Betis y ha manifestado una memez grotesca: “Somos el Madrid y por eso molestamos”. Su discurso quedó huérfano de cordura y cayó en contradicciones con otras declaraciones suyas pasadas, cuando se refirió a su delantera titular, la preferida del presidente Florentino Pérez y formada por la llamada “BBC”, Bale, Benzema y Cristiano Ronaldo.

Hoy el francés, tiene suerte y no podrá contar con el galés que se auto descartó con su absurda expulsión en la jornada precedente ante los canarios. De esta forma se anula el debate, ante la creciente oposición de medios de comunicación locales y aficionados a esta combinación nominal.

El Real Madrid ha visto torcerse su temporada, al tiempo que su máximo rival crecía y salía de un letargo prolongado con crisis en su juego. Distanció a sus adversarios en liga, caminó cómodo en la Champions League ante rivales de segundo nivel que no le sirvió para acabar líder de la liguilla, pero en la Copa del Rey sucumbió ante el primer oponente de cierto fuste como fue el Celta de Vigo, perdiendo en casa y no pasando del empate obtenido sobre el reloj en Balaídos.

Esa prematura eliminación copera reportó una gran consternación en el seno blanco, pues hacía dimitir al Club de su gran aspiración, muy propagada por la prensa cortesana. El presunto “triplete” se desvaneció, una vez más y sigue siendo privilegio único del FC Barcelona que lo firmó en el curso 2008-09 y repitió hazaña en la temporada 2014-15.

Ese bajón madridista ha sucedido en la simultaneidad del crecimiento culé que ha tenido el punto culminante con la goleada en Champions League que ha asombrado al mundo.

El Real Madrid que cabalgaba seguro en liga, con más puntos que juego, veía lejos al Barça por el retrovisor y ahora tiene que levantar el cuello para verle un punto por encima, si bien es verdad que ha disputado un partido menos. Pero ya ambos son independientes para poder ganar la liga que pasará por el “clásico” del Bernabéu.

La memoria es selectiva y olvidadiza y el discurso de Zidane no ha contabilizado los muchos favores arbitrales en liga recibidos en esta temporada que le ha permitido mantenerse en el liderato muchas jornadas.

En esa mirada sesgada, olvida también el técnico galo que su equipo tampoco fue campeón de la liguilla europea el curso pretérito y acabó alcanzado el título gracias a un gol in extremis de Sergio Ramos, marcado en claro fuera de juego de su autor.

Después de perder los dos títulos nacionales que fueron a la vitrina del FC Barcelona, su máximo rival, esa flagrante irregularidad arbitral ante el sacrificado Atlético le salvó los muebles, al ser determinante para ganar en Milán la Champions League, lo que le permitió, quizá, continuar siendo entrenador del primer equipo, tras una temporada irregular.

Mientras el malhumor se ha instalado en el seno y en el entorno blanco, el FC Barcelona ha recuperado las buenas vibraciones. Los problemas judiciales están aparcados, la renovación de Messi e Iniesta van por buen camino en tanto ya están aseguradas la continuidad de sus otras estrellas como Neymar, Suárez, Busquets, Piqué y Ter Stegen.

La imagen de Leo Messi celebrando con la grada “la remuntada” ha dado la vuelta al mundo y ya se contabilizan más de ochenta millones de visionados por youtube y el número de simpatizantes por las redes sociales, en estos días de fervor planetario barcelonista,  crece exponencialmente, reforzando esa posición de liderazgo.

Al Barça le quedan un máximo de 18 partidos y un mínimo de 15: 12 de liga, 2 en los cuartos de final de la Champions League y la final de la Copa del Rey, están asegurados. Solo el equipo catalán aspira al “triplete”. Al Real Madrid le restan 17 participaciones como máximo y su aspiración es el “doblete”.

Las tendencias de juego dan favorito al FC Barcelona y así lo reflejan las apuestas. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper on twitter