A bote pronto

Sergio Ramos en tono menor

Tras la rueda de prensa voluntaria que ofreció Gerard Piqué el día anterior, comparecieron después del entrenamiento de “la roja” Sergio Ramos, David Silva y el entrenador Julen Lopetegui.

El centro de atención fue el sevillano de Camas ,Sergio Ramos, en su calidad de compañero de línea con Piqué, de la rivalidad deportiva de ambos al defender, fuera de la selección, las camisetas más opuestas y, también, por su antagonismo político.

El discurso de Ramos en su versión patriótica española se ha correspondido con su línea de pensamiento tantas veces expuesta. Así, ha admitido que se han confundido temas políticos con el deporte, lo que ha juzgado como error. Sin embargo, no parece atribuirse culpa alguna en esta mezcolanza, aunque no repare que su discurso contiene frases de marcada significación política:

Como español no nos gusta la imagen que ha dado España a nivel mundial, todos queremos vivir en un país libre y democrático.   

– Estamos al tanto, “chapeau”, porque era necesario. Fue impecable, aunque sea del Atlético de Madrid. (referido al discurso del Rey Borbón  Felipe VI).

Dijo tener buena relación personal con Piqué, corroborando las palabras del catalán. Al margen de ello, no tuvo interés en defender y proteger a sus compañero y no solicitó del público un respeto y que cesaran los pitos y exabruptos, amparándose en que “a la afición no se le puede pedir que haga algo, es libertad de expresión”.

El seleccionador de Albania, Christian Panucci, ex jugador que militó en el Real Madrid en la época de Fabio Capello, si que ha tenido unas palabras de elogio hacia Piqué, del cual ha ponderado su sinceridad: “Me parece un tío con huevos, con muchos huevos. Tiene coraje y es una persona clara y sincera, no tiene doble cara. Él es libre de opinar sobre su vida mientras lo haga con respeto. Quiero dejar claro que no me estoy metiendo en política.  En sus asuntos políticos no me quiero meter, pero me gustan más las personas claras, con carácter y que tienen sinceridad, no los que tiene doble cara”.

Sergio Ramos se ha referido a la libertad de expresión  como escudo, pero en esa misma rueda de prensa ha brillado por su ausencia, ya que la prensa y radio catalanas han sido vetadas para hacerle preguntas. Sin que tengamos claro que esta imposición lamentable haya provenido del jugador o del organismo federativo, si bien existe el antecedente del veto que tienen los periodistas catalanes para ejercer su oficio en la sala de prensa del estadio Santiago Bernabéu, donde son, por sistema, censurados.

Recordemos que en la rueda de prensa de Piqué, el catalán dio paso a todos los informadores presentes en la sala, a los que confirmó en el inicio que podrían preguntar todos, que contestaría a todos, aunque se prolongara hora y media la comparecencia. No distinguió procedencias de periodistas afines o de medios, por lo común, hostigadores.

Hay una diferencia de trato evidente, quizá porque los recursos lingüisticos y de formación de Piqué, al ser superiores, necesitan de menos protección externa y la Federación haya querido amparar más a Sergio Ramos blindándole ante preguntas escabrosas, en tanto que el catalán contestó con dominio y suficiencia cualquier tipo de pregunta, y su manifiesto verbalizdo se correspondió con el mensaje que quiso difundir.

Otro tema que está cobrando fuerza informativa se refiere al campeonato que jugaría el FC Barcelona, en el caso de que la nación catalana se independizara de España. Poco menos que desaparecería al no poder jugar la liga española, ni ninguna otra gran liga y sus jugadores marcharían al reclamo de otros clubes potentes, según algunos visionarios.

Este es el mensaje catastrofista que  mercaderes de la información están propagando al servicio de unos intereses alejados de la realidad y del servicio fiel y verídico a sus clientes, ya sean lectores, oyentes o televidentes. El tema seguirá dando mucho juego. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper