A bote pronto

“Porque soy Cristiano Ronaldo”

Cristiano Ronaldo siempre es un personaje protagónico para lo bueno y lo malo. La mejor síntesis de esta aseveración fue su participación en el partido de ida de la Supercopa de España jugado el pasado domingo 13 de agosto. En el minuto 57 sustituyó a su compañero Benzema y solo jugó veinticinco minutos al resultar expulsado.

La estulticia del jugador fue tal que, incluso, podríamos referirnos a una auto expulsión. En el minuto setenta y nueve marca un gol extraordinario en disputa con Piqué y procurarse espacio para armar su pierna y conectar un tiro letal que representaba el uno a dos en el marcador. Su gozo lo manifiesta sacándose la camiseta y con pose arrogante exhibir abdominales, lo cual le representa la primera amonestación que acata desde la consciencia de su fantasmada que, quizá, tenía, ribetes de rentabilidad económica por publicidad.

Solo tres minutos después, pasó de la gloria a la miseria al adicionar su segunda tarjeta. El portugués pugnó por un balón con Umtiti y dentro del área se dejó caer en una simulación que le acarreó una nueva tarjeta amarilla que le confinaba a los vestuarios prematuramente. Desesperado consigo mismo, no se le ocurrió mejor idea que propinarle un empujón por la espalda al colegiado De Burgos Bengoetxea, el cual cumplió con su obligación y lo consignó en el acta del partido.

Le tocaba actuar a partir de ese  momento al juez único de Competición y sancionar de acuerdo al código punitivo. Quedaba diáfano la imposición del partido de sanción por su expulsión y había que incorporar el castigo dimanante del empujón a la autoridad que representa el árbitro. Esta acción está tipificada en una sanción oscilante de cuatro a doce partidos. Considerando la redacción del acta en donde el árbitro calificó de leve la agresión por empujón a su persona, el juez único dictaminó la penalidad mínima de cuatro partidos.

Pese a la aplicación bajo mínimos de la condena, la prensa de Madrid ya principió y orquestó una campaña previa en pro del portugués y buscando agravios comparativos. Cuando el comité de Apelación ratificó las sanciones se han disparado las reacciones quejumbrosas.

No llama la atención la campaña de los muchos medios afines al madridismo que ya se daba por descontada, pero sí las reacciones del técnico Zinedine Zidane, el cual sentencia: “Aquí pasa algo”, que es una acusación taimada hacia los colegiados, en la línea que en su dia se manifestaron Mascherano y Piqué, los cuales fueron sancionados por estas declaraciones. El Comité Técnico de Árbitros (CTA) barajó la posibilidad de denunciar a Zidane, pero, finalmente, no la han llevado a cabo.

El delantero luso ve y anuncia a cuatro vientos persecución a su persona, por la misma razón que dijo a la jueza que se  sentaba en los Juzgados – por presunta estafa de 14,7 millones de euros -, “por llamarse Cristiano Ronaldo”. 

Pese algunos tratos de favor que ha gozado vistiendo la elástica blanca ya ha sido expulsado en seis ocasiones y, en total, acumula diez desde que es profesional. Su comportamiento en el terreno de juego no es, precisamente, ejemplar. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper