A bote pronto

Póker de Leo Messi

Del venerado “tridente” no estaban Luis Suárez ni Dembélé, reemplazante de Neymar, pero sí estaba presente su pata más decisiva que no es otro que el astro Leo Messi, que está jugando su décimo cuarta temporada en el FC Barcelona a sus solo treinta años, cumplidos en junio pasado.

Valverde administró las rotaciones con el rigor que notamos en falta los cursos venideros. Así, descansaron Samuel Umtiti, Jordi Alba e Iván Rakitic y ocuparon sus puestos habituales Javier Mascherano, Lucas Digne y Paulinho Bezerra.

El ex entrenador bilbaíno ofreció todo un curso de psicología deportiva. Dio la titularidad a Paulinho y Denis, recurso goleador del último match en su recta final; dio de nuevo la titularidad a Iniesta, sustituido en Getafe con marcador desfavorable; otorgó minutos a Aleix Vidal descolgado en las prevalencias y mantuvo en el candelero a los volantes Sergi Roberto y Rakitic.

Estas alternativas nominales en la alineación las hizo con un calculado análisis, sin menoscabo de la eficacia del equipo que mantuvo en el inicio su esqueleto titularísimo: Ter Stegen, Piqué, Busquets, Iniesta y Leo Messi.

FC Barcelona 6 SD Eibar 1, protagonistas y goles

FC Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Mascherano, Piqué, Digne; Busquets (Rakitic, min. 65), Paulinho, Iniesta (Sergi Roberto, min.63); Denis Suárez, Messi y Deulofeu (Aleix Vidal, min.75).

SD Eibar: Dmitrovic; Arbilla, Oliveira, Gálvez, Juncà; Capa (Peña, min. 65), Escalante, Dani García (Rivera, min. 77), Inui, Jordán; y Enrich (Charles, min. 72).

Goles: 1-0, min. 20: Messi, de penalti. 2-0, min.38: Paulinho. 3-0, min. 53: Denis. 3-1, min.57: Sergi Enrich. 4-1, min. 59: Messi. 5-1, min. 62: Messi. 6-1, min.87: Messi.

Árbitro: Hernández Hernández (C. Canario). Mostró cartulina amarilla a Capa (min. 10) y a Gálvez (min.80).

Incidencias: Aistencia de 51.645 en el partido de la quinta jornada de la Liga Santander disputado en el Camp Nou, disputado a las 22 horas.

Mendilibar valiente

El técnico vasco fue valiente hasta llegar a la osadía. Jugó al Barça de tú a tú, en un primer tiempo igualado, donde se jugó más en terreno blaugrana, fruto de la presión arriba de los armeros que dificultaron en grado sumo la salida de balón de los locales.

Las primeras dificultades ya se advirtieorn en el minuto tres, donde Ter Stegen ganó un mano a mano a Sergi Enrich que había ganado la espalda de Piqué, colocado en posición antirreglamentaria que no advirtió el linier. Tuvo otra oportunidad Inui pero su disparo acabó en las certeras manos del cancerbero alemán.

Esa falta de conexión entre líneas originó unas carencias en la fluidez del juego que el marcador delataba hasta el ecuador del primer tiempo, en una jugada que no tenía visos de trascendencia. Semedo se anticipa en el área a un dubitativo Gálvez que reacciona de forma primaria trabando al portugués de origen caboverdiano. Una señalización muy protestada por los visitantes, quizá más por la impotencia del error padecido en una jugada aparentemente sin peligro.

Leo Messi, que había errado su último lanzamiento desde los once metros, no le tembló el pulso para batir a Dmitrovic de un tiro colocado a su palo izquierdo que superó su estirada extrema en pos del balón.

El segundo tanto, obra de Paulinho, fue al rematar un córner muy bien botado por Denis. El internacional brasileño se aprovechó de los marcajes zonales ordenados por Mendilibar, para aparecer entre centrales y ganar el balón aéreo en un poderoso salto.

Segundo tiempo más fácil

El 2-0 en el descanso fue un marcador demasiado duro para el comportamiento del conjunto eibarrés que había igualado el juego. Pero en el segundo período empezaron a menguar sus fuerzas físicas, se crearon más espacios entre líneas y el FC Barcelona consolidó su fútbol y fue único dominador del partido.

Producto de ese nuevo escenario llegó la goleada con la ampliación a cargo de  Denis Suárez que recibió desmarcado un balón que temporiza con temple y dispara con seguridad al palo corto, renovando su buena dicha con el rival guipuzcoano.

A partir de aquí, llega la desatada exhibición de Leo Messi con tres goles más para completar su quinto póker de blaugrana y el éxtasis en las semipobladas gradas del Camp Nou, por la principal consecuencia de un horario impropio de las veintidós horas en día laborable a las puertas otoñales.

La vena goleadora del astro mundial, tiene continuidad con el penalti transformado, en su segundo gol personal con un tiro raso muy ajustado al palo desde fuera del área y en posición muy forzada. El tercero es una combinación con Paulinho que continúa en una acción individual imparable en carrera que concluye con un remate por bajo a la salida del guardameta.  El gol que cerró la velada, sexto del equipo blaugrana y cuarto de su cuenta personal para totalizar nueve goles en la quinta jornada del campeonato, fue consecuencia de un centro medido de Aleix Vidal que finaliza de certero remate de primera.

Los gritos de ¡Messi!, ¡Messi! volvieron a resurgir con fuerza en una afición que empieza a creer en el nuevo proyecto. Ayuda a ello, la eficaz aportación de Paulinho, que confiere al equipo una aportación de potencia física que lo compensa y equilibra y la buena adaptación defensiva de Semedo que augura un crecimiento personal importante.

En la balanza negativa se sitúa la pobrísima aportación de Gerard Deulofeu. Al chico de Riudarenes todos los intentos individuales le resultaron baldíos y nunca pudo superar al buen defensa Juncà. Además, erró en muchas asistencias y no eligió las mejores opciones del juego. Juega atenazado y sin confianza.

El colegiado canario Hernández Hernández fue muy protestado por el Eibar que desencadenó en él su fatalidad por el penalti cometido. Sin embargo, ya hemos apuntado que en el inicio del partido pudo avanzarse en el marcador, consecuencia de un  error del linier que no vio la posición antirreglamentaria del delantero balear.  Se trata del mismo árbitro que el curso pasado pudo ser decisivo en la pérdida de la liga del Barça en el estadio bético del Benito Villamarín al no conceder el gol a un balón que había traspasado la línea de gol casi medio metro.

Fue un encuentro más para la gloria de Leo Messi, que, partido a partido, va pulverizando todos los distintos récords que se le presentan.  En su retirada, aún lejana, dejará unos registros individuales que serán imbatibles durante muchas décadas. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper