A bote pronto

Piqué, Ramos, André Gomes y Cristiano Ronaldo

Sergio Ramos, además de por sus goles decisivos, se distingue por sus mordaces comentarios. Ya aludió a la remontada europea del Barça, añadiendo a los adjetivos  calificativos unánimes de asombro por la proeza el de histórica, con una indisimulada segunda acepción en donde deja entrever la influencia arbitral. En la misma línea, estuvo respaldado por Marcelo, en lo que pareció una campaña organizada.

Ahora Ramos y Piqué vuelven a encontrarse en la selección y el camero ya ha admitido que los dos se tiran “piedrecitas” por aquello de la rivalidad de las camisetas que defienden, pero sin que el agua vaya al río: “Cuando le vea le daré un abrazo”.

Gerard Piqué, siempre tan excesivo en las redes sociales, sigue dando caña, refutando cualquier opinión que perjudique, o así lo piense, los intereses de su Club. La última es dejar en evidencia a la cadena SER, repudiando un tweet que insinuaba la provocación de una tarjeta para cumplir ciclo que el catalán ni forzó ni le fue mostrada. Hay que reconocer que lo hace con ingenio, simulando unas opciones sobre su concesión de una entrevista al medio radiofónico, ganando la opción de rechazo.

Sin embargo, lo más llamativo del defensa central han sido sus declaraciones explosivas en favor de André Gomes, en los que se encara con el público que silbó su aparición, en manifiesta minoría, silenciada por aplausos al primer balón que tocó el portugués. Con una indignación fuera de lugar, aconseja a los socios que se significaron con música de viento que hubiera sido mejor que no asistieran: “Si van a silbar, la próxima vez que se queden en casa”..

No está en las atribuciones del futbolista el juzgar la actitud del público y, menos, en la formulación crítica, atendiendo que el público es soberano. Vaya nuestro tirón de orejas metafórico al gran futbolista.

Por su parte, André Gomes, tuvo los minutos suficientes para estrenarse como goleador blaugrana. Su estilo de juego, un tanto frío, no favorece la simbiosis con la afición, que le recrimina su lenta adaptación a los mecanismos ancestrales del FC Barcelona. Habrá que esperar a su maduración en el segundo año.

El cuarto nombre responde a Cristiano Ronaldo y con su nuevo rebote con el entrenador Zidane, que al ordenar su sustitución para asegurarse la victoria frente al Athletic Club en San Mamés, masculló: “¿Por qué a mí?, acompañado de su repetida muletilla de “fo-dase”.

No es la primera oportunidad que el portugués reacciona mal. El curso pasado fue sustituido en el estadio Santiago Bernabéu en la visita de Osasuna y jugador y técnico dieron versiones distintas acerca del posible cambio pactado.

Pero fue poco después, en el desplazamiento al estadio Insular de Gran Canaria para enfrentarse al Las Palmas, cuando se produjo el incidente mayor. El entrenador ordenó el cambio cuando el score le era favorable por 1-2 y las reservas defensivas no fueron óbice para que Araujo, de divisa primigenia blaugrana, obtuviera el tanto de la igualada. Las cámaras indiscretas captaron al jugador que respondió a la mano tendida del francés fríamente sin cruzar la mirada en la retirada. Al tiempo que ya sentado en el banquillo no evitó las caras agrias, saliendo de su boca expresiones malsonantes.

No tiene motivos para quejarse Cristiano Ronaldo, que es el futbolista de la plantilla blanca con más minutos jugados sin que este curso balompédico su juego resulte determinante. Como tampoco la producción de goles, que ha menguado con relación a las temporadas precedentes.

En la Champions League solo ha marcado dos goles, muy lejos del líder Messi con once tantos. Y en la liga, ha marcado diecinueve goles, quedando rezagado con respecto al propio Leo Messi, que encabeza el Trofeo Pichichi con veinticinco goles y de Luis Suárez, en segunda posición, que suma 21  dianas.

El madridista para marcar en la liga 19 goles ha precisado de 101 remates, lo que representa un 18,81% de acierto, en tanto que el blaugrana ha contabilizado 25 tantos con solo 91 remates, lo que da un porcentaje del 27,47 de efectividad.

A sus 32 años, el rendimiento deportivo de Cristiano Ronaldo ha disminuido en picado. En este curso ha intentado 40 regates y solo han tenido éxito en 16, en contraste con Neymar, líder en esta faceta, con 125 regates de 199 intentos. Por otro lado, sus largas cabalgadas por la banda es ya pasado. O así piensa nuestra pluma.

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