A bote pronto

Con Messi y Neymar todo es posible

Otra goleada barcelonista que es suficiente para poder seguir creyendo en la reversión histórica de un resultado de 4-0 en el partido de vuelta en la Champions League. Otro registro goleador que da alas a la esperanza. Las gradas pusieron voz a la fe, coreando la consigna de los nuevos políticos: “¡Sí se puede!, ¡sí se puede!”.

FC Barcelona 5 Celta de Vigo 0, intervinientes y goles

FC Barcelona: Ter Stegen; Gerard Piqué, Umtiti, Jordi Alba; Sergi Roberto (Iniesta, min.68), Sergi Busquets (Mascherano, min.61), Rakitic, Rafinha; Messi, Luis Suárez y Neymar (Denis Suárez, min.66).

Celta de Vigo: Sergio Álvarez; Mallo, Cabral, Sergi Gómez, Roncaglia, Jonny; Radoja, Wass (Marcelo Díaz, min.69), Bongonda (Pione Sisto, min.51), Aspas; y Guidetti (Jozabed, min.62).

Goles: 1-0, min.24: Messi. 2-0, min.40: Neymar. 3-0, min.58: Rakitic. 4-0, min.61: Umtiti. 5-0, min.64: Messi.

Árbitro: Jesús Gil Manzano, del comité extremeño. Mostró cartulina amarilla a Sergio Busquets (min.20), Cabral (min.36), Radoja (min.38) y Sergi Gómez (min.49).

Incidencias: partido correspondiente a la vigésima sexta de la LaLiga Santander, disputado en el Camp Nou ante 77.117 espectadores, según datos facilitados por el FC Barcelona.

Luis Enrique mantiene el nuevo dibujo

El técnico barcelonista, aliviado, según sus manifestaciones tras hacer pública su decisión de no renovar su contrato, mantuvo el nuevo dibujo táctico de las últimas fechas con vistas al intento de la proeza europea.

El encorsetado 4-3-3 ha dado paso a un modelo más flexible, más acordeón, donde se defiende con cuatro sin balón, pero que busca la posesión reforzando el medio de campo al reconvertir al lateral derecho en interior. Al tiempo que el mediocampista Rafinha se incrusta en el ataque, permitiendo las evoluciones de Messi como gran director de orquesta.

Con la posesión del balón, el sistema es un 3-3-4 con las líneas muy juntas que hace feliz a Busquets en la sala de máquinas.

Ante un buen equipo como el Celta, clasificado en la Europa League, el FC Barcelona se benefició del tipo de juego implementado por el técnico  Berizzo con marcajes individuales. Los duelos personales rompieron el partido por el mayor aporte de los blaugranas. En ese estadio, Messi y Neymar fijaron su neta superioridad. Pronto, ante el desborde iterado, el técnico visitante se vio obligado a otorgar a Hugo Mallo el marcaje de Neymar, encomendado en un principio al atribulado Roncaglia, pero sin efectos de mejoría.

El FC Barcelona fue una máquina engrasada fabricando fútbol de muchos quilates. Sin estrenarse el marcador, se produjo un doble disparo al poste en gran jugada individual de Luis Suárez con disparo al palo que repele el cuero y Messi, escorado a la derecha devuelve la misma conexión al poste.

Hugo Mallo frenó una nueva incursión al área del brasileño zancadilleándole al ser superado. No lo vio así Gil Manzano que atribuyó un falso “piscinazo”.

El primer gol se demoró hasta el ecuador del primer tiempo pero valió la pena la espera. Llega en una nueva jugada individual de Messi que nos recordó sus viejos eslalon. Recibió en el círculo central de espaldas, amagó y se proyectó célere al ataque para zafarse de los centrales Cabral y Sergi Gómez y enviar un balón al palo largo con la rosca imprescindible para vencer todos los obstáculos.

Antes del descanso, fructificaría una nueva obra de arte. Rakitic conecta con Messi que cuela un balón en la diagonal interna de Neymar que lo hace suyo y resuelve con una vaselina excepcional, de gran belleza plástica solo al alcance de los elegidos.

Misma intensidad en el segundo período

Con el rival desarbolado, el FC Barcelona siguió porfiando por aumentar su cuenta de goles, reparando en los necesarios para el siguiente envite y en la prescindencia de que para este partido de liga los puntos en juego ya estaban en el guion.

A los doce minutos de la reanudación, Rakitic en fuera de juego, marca el tercero, culminando una gran jugada colectiva  de la “msn”, con Messi, de asistente.

Enseguida subió al luminoso del Camp Nou el cuarto gol que fue obra de Umtiti, que, casi bajo palos, recoge un nuevo envío de Messi. Representa el estreno goleador del defensa francés con la camiseta blaugrana, que bien pudo haber sido en el Parque de los Príncipes de París cuando su testarazo final fue devuelto por la madera frustrando un 1-4 menos malo.

Un gran Busquets, recuperado para la causa, exquisito en las transiciones, faro y vigía del centro del campo, dejó el puesto a Mascherano. A ambos les necesita el míster para la cita europea.

Cerró la cuenta Messi, el mismo que la abriera. Otro gran gol, también marca registrada por el astro. Buena carrera, dos amagos en velocidad  y acción que resuelve con “un pase” a la red, por el palo corto, que deja inane al guardameta Sergio Álvarez, privilegiado espectador.

Al Barça casi le sobró media hora y Luis Enrique, a la procura, reservó a Sergi Roberto y a Neymar y saltaron al tapete verde Iniesta, al que veremos de salida el miércoles y Denis Suárez.

Muy bien el colectivo y grandes individualidades

Ter Stegen resolvió su faena que se circunscribió a acciones de inicio de jugadas. Umtiti, Pique y Alba estuvieron vigilantes, con el lateral más constreñido a tareas de cierre, obligado por el esquema.

El centro de campo lo comandó un Busquets extraordinario, bien arropado por Sergi Roberto, Rakitic en la lateralidad y Rafinha y el propio Messi en la proximidad.

Leo Messi y Neymar estuvieron imperiales. Efectivos y geniales, elevaron la categoría del espectáculo. Luis Suárez, con entrega y eficacia no tuvo gol, pero mostró recursos que le hacen imprescindible como tercer hombre del tridente.

El colegiado Gil Manzano mal

El árbitro extremeño Gil Manzano estuvo al nivel de sus últimas actuaciones pésimas. Incomprensiblemente sigue estando designado para partidos importantes. Tuvo dos errores de bulto.

El primer fallo es con el marcador por estrenar, al no señalar el penalti que fue objeto Neymar a cargo de su marcador Mallo que le derriba.

Error más garrafal, aunque no resultara trascendente, es la concesión del tercer gol local que su propio autor Rakitic tardó en celebrar sabiéndose en fuera de juego. Fue una infracción tan perceptible por todos que le deja, una vez más, señalado, tanto a él como al juez de línea de la banda correspondiente. Incomprensible.

Con la mirada puesta en el P.S.G.

El FC Barcelona retroalimentó sus anhelos y esperanzas fundamentadas en gestas pretéritas que están en la memoria colectiva. Los blaugranas han repetido partido en cuatro días en clave europea.

Planea, desde ya, la sombra alargada del París Saint Germain. La empresa es colosal y podría tildarse el éxito casi como una quimera. Pero Leo Messi y Neymar visten la camiseta del FC Barcelona. Con ellos sobre el césped, la remontada es posible. El “hastag” puesto en marcha por la afición es toda una declaración de intenciones: “Jo hi crec” (Yo creo). O así piensa nuestra pluma.

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