A bote pronto

La mala digestión por la victoria del Barça

El FC Barcelona consiguió una gesta histórica, como nunca había sucedido en la máxima competición europea. El remonte impensable de cuatro goles dejó a más de uno descolocado.

Tres medios de Madrid, el digital OkDiario de Eduardo Inda, el periódico La Razón de Paco Marhuenda y un programa especial de Atresymedia dirigido por Josep Pedrerol, se adelantaron a los acontecimientos dando el cante por una falsa eliminación del FC Barcelona.

Pusieron, otra vez más, sus fobias por delante de la información y su profesionalidad ha quedado cuestionada.

A otro que se le ve el plumero con descaro es al periodista de TVE Juan Carlos Rivero, antaño sentado en el bancal madridista del programa nocturno de Pedrerol. Esa vena madridista perdura en él y distorsiona un programa de la televisión pública que financiamos todos los contribuyentes con su tendenciosidad manifiesta.

Hace unas fechas, unos  redactores de deportes de TVE en Catalunya elevaron una queja formal al Consejo de Informativos de Radio Televisión Española, denunciando un trato de favor por parte de la dirección de deportes de informativos hacia el Real Madrid.

Son conocidas –y denunciadas por Piqué – el trato discriminatorio que sufre el FC Barcelona con relación al Real Madrid en ese programa, otrora mítico, que se llama Estudio Estadio. Se reparten las encuestas a los telespectadores y las preguntas responden a criterios de halago y optimismo para el Real Madrid, en tanto que las formuladas al FC Barcelona, tienen el matiz de la controversia y la desestabilización.

En esa línea de actuación pendenciera, la pregunta del día hacía referencia a la influencia del árbitro en la clasificación del FC Barcelona, con una pregunta del todo malévola: “¿Cuánto influyó el árbitro en la gran remontada del Barça?”

Los diarios deportivos de Madrid en papel, Marca y As se han apuntado con dilación al mismo tema de cuestionar la decisiva participación arbitral en el éxito blaugrana. Incluso Marca sugiere que el colegiado vaya a “la nevera” por un tiempo para pagar sus culpas.

También los programas estelares deportivos de las radios que emiten desde Madrid, El Larguero de la cadena Ser, El transistor de Onda Cero y El Partidazo de la Cope se han montado al carro con esa fijación arbitral extrema.

En temas de fútbol, la irracionalidad que impera en muchos medios de la meseta roza el esperpento. Gentes que se declaran españoles de pura cepa, molestos por las ínfulas independentistas de algunos catalanes y contrarios al referéndum en Catalunya, no tienen reparo en proclamar, implícita o explícitamente, sus deseos de que pierda el FC Barcelona, aun cuando sea el representante  del fútbol español. Son muchos que viven en esa incoherencia que les lleva al límite de la contradicción entre su posición y los valores que intentan  promulgar.

En contraposición, la información europea, incluso la francesa, ha resaltado más la gesta deportiva del FC Barcelona de levantar un 4-0 en contra, por encima de la  actuación arbitral de Deniz Aytekin, que tuvo doble rasero de medición según las áreas, como nosotros mismos, sin ambages ni cortapisas, expusimos en nuestro artículo último.

En la televisión inglesa, Michael Owen, ex futbolista del Real Madrid, celebró por todo lo alto el sexto gol que supuso la clasificación del Barça, junto a Lineker – ex barcelonista -, Ferdinand y Gerrard también eufóricos. La difusión de estas imágenes de alegría desatada, han sentado muy mal en el seno madridista. El propio capitán Sergio Ramos deseó, en la víspera, públicamente la derrota del FC Barcelona y se erigió portavoz autorizado, al no haber respuesta del Club para desautorizarle.

Diarios como L’Equipe o Le Monde y la propia televisión gala, reparten méritos y deméritos a los equipos para justificar el resultado final de la eliminatoria, no sin que, por ello, hagan abstracción a la deficiente actuación del colegiado germano.

Una victoria que ha secundado la máxima solvencia del FC Barcelona en Europa causando la admiración mayoritaria, ha elevado el gozo y autoestima  en el barcelonismo millonario global. Pero, al tiempo, ha llevado a la decepción a muchos medios de Madrid que han quedado retratados. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper on twitter