A bote pronto

El Madrid minimiza el resbalón del Barça

Las temperaturas han bajado en vertical en el avanzado otoño. El frío latente y la anunciada lluvia no concretada, espantó a parte de la afición. También, en algunos casos, la atipicidad de la hora señalada del mediodía. El caso es que el público apenas cubrió los dos tercios del aforo con 63.208 espectadores.

Ernesto Valverde había mostrado su cautela al ser consciente del conocimiento de su amigo y rival del banquillo, Juan Carlos Unzué, de la actual plantilla del Barça. No iba desencaminado el txingurri y los celestes supieron encontrar la espalda de Jordi Alba en más de una oportunidad, retratando el andamiaje defensivo local.

El partido resultó vistoso, con cinco goles pero solo cuatro válidos, porque así lo quiso el colegiado andaluz Mario Melero López, sin parentesco con aquel Melero Guaza de infausto recuerdo. En la primera parte, anuló un gol a Luis Suárez por fuera de juego inexistente, por lo que el arbitraje ya suma errores trascendentes contra los intereses blaugranas por segunda jornada consecutiva valorados en el extravío de cuatro puntos.

En Valencia, el comité de árbitros concedió el arbitraje a Iglesias Villanueva, clasificado en el número 17 del ránking, entre una veintena. En esta jornada décimocuarta, el agraciado de arbitrar al líder figura en la quinceava posición del ránking. Es un dato.

Por primera vez en el curso, el Barça encajó dos goles que le ha supuesto la pérdida inopinada de dos puntos. No anduvo fina la cobertura en los goles. Alba, desplazado, no cortó un balón que permite progresar al danés Wass para pasar un balón entre centrales que gana Maxi Gómez y cuyo remate es repelido excepcionalmente por Ter Stegen que, para su desgracia, ve que el balón describe un globo para caer a los pies de un Iago Aspas más resolutivo que los sorprendidos defensores.

La igualada se produjo en la inmediatez en una pared entre Paulino y Suárez que deja pasar el balón para que Messi escorado a la izquierda remate por debajo de las piernas del cancerbero gallego Rubén Blanco. Tras un mes de noviembre en balnco, el astro vuelve por la senda goleadora. En la segunda fase del primer tiempo asistimos al mejor juego local con diversas oportunidades de gol, que incluyen otro envío al poste del argentino y el gol mal anulado ya descrito, yerro que con el VAR se hubiera evitado.

El capitán Iniesta, que estaba clarividente y solícito, se resiente muscularmente y le suple Denis Suárez los inicios del segundo acto. Pasada la hora de juego, combinan Messi, Paulino y Alba de primera y el centro del hospitalense lo remata Luis Suárez sin oposición. El Barça no concretó sus opciones de ampliar el score, pero sí el Celta alcanzó su objetivo del empate.

Con Alba desplazado, Umtiti se empareja a Aspas en larga carrera por el lateral en la que pronto dimite. El centro del gallego es rematado por el uruguayo Maxi Gómez a la red en una extraña interpretación de Piqué que, en lugar de atacar el balón centrado, retrocede para cubrir portería. La jugada aún estaría más penalizada al saberse que el pinchazo sentido por Umtiti es una lesión muscular en el bíceps femoral de la pierna derecha que le alejará dos meses de los terrenos de juego y se perdera mínimo catorce partidos de competiciones oficiales.

El encuentro de desató y Piqué recogió un envío de Messi para driblar al portero y enviar el balón al palo. Pione desperdició en una contra un mano a mano con Ter Stegen, Alcácer remató, en situación franca, alto por precipitarse en la elevación. El colofón lo puso Messi con el lanzamiento de un golpe franco directo por el que se cobró el poco rédito de un córner que ya, con la hora vencida, no fue consumado.

El Barça triplicó las ocasiones de gol de su oponente, pero no hubo precisión en el tramo final. Por contra, fue penalizado por un Celta que supo colocarse en el campo y pulsar los puntos débiles del posicionamiento de los locales.

La igualada premia el buen porte de los gallegos, pero castiga excesivamente el mayor aporte barcelonista en pos de una victoria que no llegó.

El arbitraje de Melero López fue muy deficiente al margen de su error clamoroso del gol mal anulado. Sacó una tarjeta antes del primer minuto a Luis Suárez por una acción recriminable sobre Sergi Gómez que supuso el abandono del terreno de juego del catalán de Arenys de Mar, al que se le dislocó el hombro. El resto las guardó para el último tramo de partido para sancionar el comportamiento poco deportivo de los visitantes que, para amarrar el punto, utilizaron todos los resortes y artimañas: Vermaelen (83′) y Piqué (camino de vestuarios) y a los celestes Roncaglia (62′), Jozabed (80′), Rubén Blanco (85′), Wass (87′), Pione Sisto (88′), Hugo Mallo (94′).

FC Barcelona 2 Celta de Vigo 2, protagonistas y goles

FC Barcelona: Ter Stegen, Sergi Roberto, Piqué, Umtiti (Vermaelen, 71′), Jordi Alba, Sergio Busquets, Rakitic (Paco Alcácer, 78′), Paulinho, Iniesta (Denis, 52′), Leo Messi y Luis Suárez.

Celta de Vigo: Rubén Blanco, Brais (Roncaglia, 62′), Sergi Gómez (Cabral, 4′), Fontàs, Hugo Mallo, Jozabed (Pablo Hernández, 83′), Lobotka, Wass, Pione Sisto, Iago Aspas y Maxi Gómez.

Goles: 0-1, Iago Aspas (20′). 1-1, Messi (22′). 2-1, Suárez (61′). 2-2, Maxi Gómez (70′).

El Real Madrid alivió el contratiempo culé

Recortó en la clasificación el Atlético que revertió el marcador en el Wanda Metropolitano imponiéndose con un gol a postrera hora a una Real Sociedad que jugó para merecer mejor suerte.

Pero no lo hizo el Real Madrid que saltó al terreno de juego de San Mamés conocedor del traspiés del FC Barcelona. Pero los merengues parece que este curso ladran (metáfora) más que muerden y repitieron el empate a nada que firmaron en el derbi madrileño.

Zidane dispuso de su equipo de gala, en el que no está el sempiterno lesionado Gareth Bale. Jugaron: Keylor, Carvajal, Varane, Sergio Ramos (c), Marcelo, Casemiro, Modric, Kroos, Isco (Kovasic, 82′), Benzema (Borja Mayoral, 82′) y Cristiano Ronaldo. Significativo que, en la emergencia y con un marcador por abrir, el francés sustituyera a Isco y Benzema.

Cristiano Ronaldo sigue errante y desesperado por su falta de gol y Sergio Ramos ofreció sus codos, primero a la cara de Raúl García en el minuto diez y, a las acaballas del match, a Aritz Aduriz. En ambos casos, Mateu Lahoz no le perdonó al camero las correspondientes tarjetas, por lo que alcanza el triste récord  de ser el jugador más expulsado de la historia de la liga española. Diecinueve veces, una más que Pablo Alfaro.

Hoy juega el Valencia en Getafe y, de ganar, se colocaría a solo dos puntos del líder. En tal caso, podríamos convenir que pueda ser la principal amenaza para el Barça. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper