A bote pronto

Leo Messi dio vida al Barça

La estadística de las visitas del equipo donostiarra al Camp Nou reflejaban una comodidad blaugrana con reiteradas victorias locales, tras el último traspiés en el año 1991. No obstante, se temía esta disputa, al que se le podía considerar de “partido trampa”, después del descalabro turinés.

También, hay que expresarlo, porque el equipo de Eusebio Sacristán se ha ganado un prestigio, en base a su fútbol elaborado y bien trenzado con futbolistas de fuste, si bien le falta concreción en el ataque para finalizar con éxito su caudal futbolístico que emanan sus centrocampistas y medias punta.

En plena Semana Santa y con la perspectiva de un lunes de Pascua, también festivo en Catalunya, el estadio mudó su piel humana y una ingente población turística aprovechó su estancia en Barcelona para acercarse al templo blaugrana donde juega Leo Messi.

Lejos del lleno, más de 81000 espectadores cubrieron sus gradas. Entre ellos, miles de ocasionales, muchos de estreno, con pasión e implicación blaugrana. Al revés del mundo taurino, donde los turistas son “más animalistas” y no soportan el espectáculo, del que huyen mucho antes de su conclusión.

Luis Enrique volvió al 4-3-3 con laterales largos, en una alineación convencional, donde Alcácer suplía la ausencia obligada de Neymar y André Gomes procuraba el enésimo descanso a Andrés Iniesta.

FC Barcelona 3 – Real Sociedad 2, intervinientes y goles

FC Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Alba; Busquets, André Gomes (Iniesta, min.69), Rakitic; Messi, Suárez y Paco Alcácer (Denis Suárez, min.80).

Real Sociedad: Rulli; Zaldua, Navas, Iñigo Martínez, Yuri; Illarramendi, Zurutuza (Granero, min.84), Xabi Prieto; Oyarzabal, Vela (Canales, min.62) y Willian José (Bautista, min.79).

Goles: 1-0: Messi, min.17. 2-0: Messi, min.36. 2-1: Umtiti (p.p.), min.42. 3-1: Paco Alcácer, min.44. 3-2: Xabi Prieto, m. 46+

Árbitro: Martínez Munuera (Comité Valenciano). Mostró tarjeta amarilla a Vela (min.7), Paco Alcácer (min.41), Illarramedi (min.49), Luis Suárez (min.68) y Piqué (min.88).

Incidencias: Partido de la 32º jornada de LaLiga Santander disputado en el Camp Nou ante 81.704 espectadores.

Los goles en la primera mitad

El público perdonó al equipo las miserias exhibidas en Turín y se concentró en el partido y en la necesidad de asegurar los tres puntos que permiten al Barça  seguir soñando, aunque manteniendo una desventaja considerable, a tenor de los solo dieciocho puntos que quedan en juego a los blaugranas y veintiuno a los blancos.

No parece que siquiera un empate en el estadio Santiago Bernabéu fuera un buen resultado para el logro final, pues las necesidades barcelonistas pasan por la victoria. Máxime cuando el Real Madrid consiguió una agónica victoria frente al Sporting, alcanzada en el último minuto y con la contribución estelar de “su jugador reserva” Isco Alarcón.

La presencia desde el inicio de Paco Alcácer aportó savia nueva a la delantera. Leo Messi se incorporó a la medular para tejer el fútbol desde la punta del rombo, ayudado por la capacidad y oficio de Busquets y su velocidad mental.

El partido fue entretenido, con alternativas de juego que ocasionaban preocupantes aproximaciones realistas a los aledaños de Ter Stegen, con Oyarzabal de principal protagonista.

Leo Messi abrió el marcador en el minuto 17, el tiempo del habitual reclamo independentista que quedó mitigado por la euforia del gol.  La jugada exitosa se la procura Alcácer con un túnel al defensa Navas para retrasar a Luis Suárez que la cede a Messi. El pibe, a dos metros de la media luna, despacha un chut bajo envenenado que se cuela con potencia junto al palo izquierdo del guardameta Rulli. Un gran gol.

También Messi materializó el 2-0 con al colaboración de sus dos compañeros de línea. Sabio taconazo de Alcácer con pelota dividida que gana Suárez con disparo que despeja apuradamente Rulli y Messi, al acecho, acierta, en difícil compostura, darle dirección al balón entre los palos desguarnecidos.

Parecía que la victoria iba a ser plácida, pero la falta de intensidad defensiva blaugrana dio otra muestra en una jugada en la que Íñigo Martínez emuló a los más hábiles delanteros para centrar y marcar Umtiti en propia meta.  Era el minuto 42, pero aún faltaban dos goles antes del descanso.

En el minuto 44, Messi filtra un balón de oro a Alcácer que lo cruza con determinación a la red en un remate de delantero centro puro, que nos recuerda a ese jugador que nos encandilaba con la camiseta ché.

En la prolongación del período, Oyarzabal y Xabi Prieto hilvanan una jugada, ante la pasividad del eje central, que termina con un gran disparo a la red del capitán “txuri urdin”.

Segundo periodo sin goles

El partido siguió interesante y el marcador no se movió. El FC Barcelona estuvo en el alambre, pero a los realistas les faltó mordiente en ataque.

La presencia de Busquets dio consistencia al medio del campo catalán, que sigue mostrando déficits por la escasa y controvertida aportación de André Gomes y por el nuevo bajón de Rakitic, que ya encadena varios partidos de titular.

La endeblez de la línea defensiva blaugrana no augura vibraciones positivas ante la necesidad de mantener la puerta incólume ante los juventinos que, probablemente, no puedan contar con el fenómeno argentino Dybala, lesionado en la jornada del scudetto. A ese objetivo de cerrar el portal propio, se une la necesidad de golear, circunstancia siempre posible con la “msn”- Messi, Suárez y Neymar – aun contando con la solvencia contrastada de la defensa italiana. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper on twitter