A bote pronto

El Barça es dependiente

El desenlace del campeonato de liga se presenta apasionante, con el lamentable desencuentro de la irregularidad que supone la intercesión del partido de Vigo retrasado en los días previos a la disputa de la última jornada.

Ello representa un as en la manga para el Real Madrid, igualados a 87 puntos en la clasificación general. Llegados aquí, en condiciones de igualdad de puntos en disputa, el FC Barcelona tendría ventaja por el goal average favorable, resultado del empate en el Camp Nou y su victoria en el estadio Santiago Bernabéu.

No ha tenido la Liga de Fútbol Profesional -LFP –, con su presidente forofo Javier Tebas al frente, excesivo celo en buscar otras fechas anteriores para completar la jornada retrasada. De ahí esta disfuncionalidad no contemplada en la hoja de ruta del campeonato, que preveía la unificación de horarios y partidos en todas las contiendas trascendentes. En cierto modo, se está produciendo una adulteración de las reglas de juego.

Sea como fuere, el panorama actual determina que la suerte del actual campeón pasa por asegurar la victoria casera ante el Eibar y esperar una derrota del Real Madrid o sendos empates.

El éxito del Barça está pues, en las botas de los futbolistas del Celta de Vigo y del Málaga CF. En estas circunstancias, es normal que los futbolistas del FC Barcelona repartan sus beneficios económicos con sus compañeros de profesión, en el caso de su contribución decisiva.

Desde que el fútbol mueve importantes cifras de negocio, los maletines han existido, aunque reglamentariamente están prohibidos. En el caso de primas a terceros por ganar, están consentidos y hasta aceptados socialmente. No sería el caso de primas por perder, cuya gravedad es latente y están reprobadas por todos los estamentos.

Este curso se comenta menos el trasiego de los maletines. Una novedad introducida en la liga otorga un premio económico superior, según el orden clasificatorio. Ello motiva a los equipos a tratar de acumular puntos, aunque no estén en juego una renta deportiva más trascendente como puede ser la conquista del título, salvar la categoría u obtener una clasificación que le abra las puertas de los campeonatos europeos.

Es muy probable que los futbolistas del Celta, del Málaga CF y el Eibar estén incentivados monetariamente por puntuar en sus duelos.

El Celta llega a este final de temporada bastante asfixiado. Berizzo tiene una plantilla corta y ha luchado hasta las puertas de la final de la Europa League y con posibilidades de éxito hasta el último minuto del descuento. En la liga está clasificado en la decimotercera posición, lejos de los puestos europeos.

Existe en Vigo un cierto deseo en hacerle la guisa al Real Madrid, cuyas relaciones institucionales con el Celta se han agriado un tanto en los últimos tiempos.

Por su parte, el Málaga CF con la ocupación en el banquillo de Michel ha ido a más y está firmando un extraordinario fin de temporada. Que corone el éxito ante el Real Madrid es más complicado.

El FC Barcelona llega a este final tan igualado y en condiciones de inferioridad por la suma de errores propios que le han condenado. Las derrotas en Riazor y en La Rosaleda se correspondieron con una puesta en escena lamentable, en partidos decisivos que el equipo no supo estar a tono con la importancia del partido.

También cuenta y mucho los dos puntos perdidos en Heliópolis, fruto de una increíble esquilmación arbitral, al no validar como gol una jugada en que el balón había sobrepasado la línea de meta en 61 centímetros.

De momento, el FC Barcelona es el máximo goleador del campeonato con 112 goles y solo ha encajado 35 tantos, lo que le da el mejor diferencial con 77 tantos a favor.

Mientras, el Real Madrid ha marcado menos goles y ha encajado más. 100 a favor y 40 en contra, representan unos guarismo de solo 60 a favor.

Si la lógica se impone, el vencedor de este campeonato será el Real Madrid que rompería la hegemonía blaugrana. Y quedará en el recuerdo bastantes jornadas en que la indulgencia arbitral, los fueras de juego y otros menesteres han sido un aliado importante para el objetivo blanco si finalmente se consuma. O así piensa nuestra pluma.

@albertgil