A bote pronto

El Barça también “juega” en Vigo

El desenlace de la liga pasa por Balaídos. Una victoria del Celta pondría en bandeja de plata la renovación del título de liga, por tercera vez consecutiva, al  FC Barcelona.

El temporal de lluvia y viento racheado en la ciudad olívica obligó a suspender el partido en su fecha programada, para diferirse hasta la antesala de la última jornada, lo cual vulnera el espíritu de igualdad y norma reglamentaria establecida por la Liga de Fútbol Profesional.

Este organismo, presidido por el fanatizado Javier Tebas, no ha dado ningún paso para propiciar otra solución. Ello permite jugar al Real Madrid con un as en la manga y depender solo de sí mismo. Le bastan cuatro de los seis puntos que le restan por disputar, mientras el FC Barcelona solo puede sumar tres.

En la industriosa ciudad marítima de Vigo, el municipio más poblado de Galicia con casi trescientas mil personas censadas, se ha creado una cierta animadversión hacia el Real Madrid. Mucho que ver tiene el proceder altivo e imperativo de su presidente Florentino Pérez que quiso, a toda costa, jugar el partido en su fecha, para aprovecharse de la situación de debilidad de efectivos de la plantilla céltica.

Incluso el Real Madrid quiso enviar a sus técnicos para reparar la tribuna dañada, sin reparar en el peligro real para los asistentes que conllevaba la celebración del partido. Tuvo que intervenir el alcalde de Vigo, Abel Caballero, como primera autoridad de la ciudad para aseverar, en momentos de incertidumbre, que no autorizaría la apertura de la instalación municipal.

Todas estas circunstancias harán que el Real Madrid juegue en territorio hostil. Incluso el primer edil, de antaño con simpatías blancas, ha declarado: “Vamos a intentar liarla, el Madrid no se portó bien”.

Vive el Celta unos momentos de bajón moral por quedarse a las puertas de la final de la Europa League. Fue apeado con gran dificultad por el United de Mourinho, peleando hasta el último segundo y en Old Trafford tuvo Guidetti  en sus botas la clasificación, pero en el postrer segundo decisivo, su cerebro no procesó adecuadamente la pertinencia de un chut y programó una asistencia incomprensible que congeló el corazón del celtismo.

Mal clasificado en la liga, muy lejos de los puestos que dan lugar a clasificación europea, al Celta del Toto Berizzo le queda como premio de consolación ganar al Real Madrid. Sin nada que preservar, jugará con sus titulares, como es lógico, lo cual merece titulares en la prensa local de Madrid.

El Celta que ya ganó en Balaídos al FC Barcelona  puede hacer lo propio con el Real Madrid, y en la misma circunstancia queda el Málaga CF en la jornada 38. Como bien ha razonado Luis Enrique: “Si estos equipos ganaron al campeón de liga, también pueden hacer lo propio con el Real Madrid”.

No parece que el Celta, vaciado físicamente durante una temporada sin premio trascendente,  tenga argumentos deportivos sólidos para impedir la victoria del necesitado rival. De puertas a fuera, su presidente Carlos Mourinho, que no oculta sus simpatías blaugranas, es optimista y espera la positiva correspondencia de su equipo.

El incendiario periodista Eduardo Inda escribe y habla sobre tres millones de razones que tendrá el Celta por ganar. Se ampara en un eufemismo para soslayar posibles denuncias.

Algunos, como Iago Aspas, no necesitarán motivaciones especiales para emplearse a fondo y superar su marca de 18 goles para afianzarse como mejor goleador español del campeonato, lo cual está recogido en el Premio Zarra de reciente acuñación, que otorga el diario local madrileño Marca  y que ha ganado por dos veces Aritz Aduriz.

El duelo Ramos- Aspas puede estar marcado por el escupitajo que el madridista le lanzó al delantero gallego este mes de enero. Salivazo que ya tiene antecedentes del mismo jugador ante Diego Costa cuando militaba en el Atlético.

Cristiano Ronaldo  y Álvaro Morata estarán a disposición de Zidane, ya que así lo permitió el laxo arbitraje de Undiano Mallenco que en la última jornada pasó por alto la agresión del luso al sevillista francés Lenglet y los aplausos del delantero, tras recibir una tarjeta venial por una entrada por detrás sin posibilidad de jugar el balón.

El Real Madrid es claro favorito para sumar los tres puntos y recuperar el liderato perdido a favor del FC Barcelona, tras la victoria de los catalanes en el estadio Santiago Bernabéu. Lo que es seguro es que los 37 partidos previos no darán el nombre del campeón, necesitando aguardar a los últimos noventa minutos del calendario. Ello ha sido así porque el campeón ha purgado errores incomprensibles propios y otros con facturación ajena. O así piensa nuestra pluma.

@albertgil