A bote pronto

Barça y Madrid siguen codo a codo

Las espaldas siguen en todo lo alto. Barça y Madrid pugnan por el título que se dirimirá en el último partido. Ambos repitieron guarismos ganando por cuatro goles a uno. Los blaugranas en Las Palmas y los blancos en casa ante el Sevilla FC.

Al Real Madrid le quedan dos partidos, en Vigo y en Málaga y al Barça un partido en el Camp Nou con la visita del Eibar. El FC Barcelona requiere que el Real Madrid pierda uno de sus dos partidos o que pinche en ambos, sin que pueda conseguir la victoria.

1-4 en Las Palmas

Meritoria victoria del FC Barcelona en Las Palmas que tuvo que prescindir de cinco defensas de inicio  – Sergi Roberto, Aleix Vidal, Mascherano, Piqué, Mathieu, y uno más – Digne – durante el partido.

La defensa del FC Barcelona resultó un descosido con el lateral Digne de inicio a pierna cambiada y el debut en liga del jugador del filial Marlon Santos.

Fruto de esa precariedad, la actuación de Digne fue deficiente. Pudo ser expulsado directamente con la tarjeta roja cuando interrumpió por detrás un avance de Jesé solo ante Ter Stegen. Hernández Hernández apreció que el canario no tenía bien dominado el cuero por lo que no consideró situación clara de gol. Pero en el minuto 20 sí que debió mostrarle una segunda tarjeta por un codazo en una disputa de balón.

Esta falta de autoridad del colegiado en la toma de decisiones, con el empate inicial, fue una buena ayuda para el Barça que se fue entonando y contó con la mejor resolución de su delantera.

En el ecuador del tiempo y en el corto espacio de cuatro minutos marcó el Barça por partida doble. El primero en una gran acción colectiva. Recupera Marlon, resuelve Busquets con un taconazo imperial de espaldas que rompe líneas, acelera Iniesta con un pase medido al espacio para la carrera de Luis Suárez que encara al guardameta Varas y regala el gol a Neymar que seguía la jugada.

El segundo gol es un pase maravilloso de Neymar a Suárez que gana la espalda del defensor y a bote pronto conecta una vaselina ganadora.

Parecía que la faena estaba hecha, pero el equipo de Quique Setién se vino arriba y el central balear Bigas, ya en el segundo período, remata a la red un buen contragolpe en posición de centro delantero.

Quedaba tiempo para el sufrimiento, pero Neymar por dos veces, para completar su “hat trick”, en razón de uno por temporada, ampliaría el score hasta el definitivo 1-4

4-1 en el Bernabéu

Las noticias de Madrid no eran favorables a los intereses blaugranas. El Sevilla FC, que languidece en esta segunda fase de la temporada, perdía prontamente por dos goles a cero, en sendos errores mayúsculos. El primero con la necesaria colaboración de Undiano Mallenco que permitió el lanzamiento de una falta mientras los jugadores sevillistas discutían su rigurosa señalización. La pelota suelta dos metros por detrás de donde fue pitada fue golpeada por Nacho sin oposición de la defensa y el portero, en un acto de pillería.

Entre los goles blancos Jovetic lanzaría un disparo al palo, para repetir con la misma mala fortuna ya con el 2-0, en  una jugada que el árbitro había concedido ley de la ventaja en una agresión flagrante de Cristiano Ronaldo sobre Lenglet. El francés se suma a la larga lista de futbolistas víctimas de los arrebatos del goleador. Hay cierta unanimidad de que merecía ser expulsado el portugués, – incluso de las ondas madrileñas -, pero nada más que hubiera visto la tarjeta amarilla le hubiera impedido jugar en Vigo. Otro indulto más que permite que lleve media temporada sobre el alambre con cuatro tarjetas acumuladas.

En el segundo tiempo, Jovetic marcó en un gran disparo poniendo colofón a una magnífica y larga combinación sevillista. El mal partido global del Real Madrid favoreció el peligro visitante, pero no llegó el empate y sí dos goles más de los locales, El interés del partido se rompe en el minuto 77 en otra pérdida de balón, en este caso, Montoya y que culmina Cristiano Ronaldo con un gran zurriagazo y cerraría la cuenta Kroos, en plena algarabía de las gradas que ya celebran “el doblete”, al que no han accedido desde la década de los cincuenta.

El supra valorado Morata tuvo otra actuación gris, como acostumbra cuando juega de salida, y también debió ser expulsado. Le mostró Undiano una tarjeta por una entrada por detrás en el centro del campo y su reacción fue la de dar un puntapié al balón y aplaudir la decisión. Se aprecia que si aplauden Ramos o Morata la consideración es distinta a si lo hace Neymar. Zidane corrigió al colegiado y retiró al maleducado futbolista, pero el Real Madrid seguía jugando con once jugadores.

Desde la óptica barcelonista, no era una jornada concebida con grandes esperanzas y los resultados han respondido a la lógica. Se confía más en el Celta, en tanto que la respuesta del Málaga ofrece muchas reticencias. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper