A bote pronto

Barça la cara, Madrid la cruz

En el segundo partido de la International Champions Cup, el FC Barcelona lo disputó en la capital estadounidense, Washington,  en presencia de Obama y con Bartomeu que avanzó el regreso con la expedición blaugrana, entre más de ochenta mil personas que llenaron el recinto deportivo.

Ernesto Valverde volvió a contar con dos alineaciones distintas para cada tiempo, a excepción del guardameta Cillessen que repitió al estar Ortolá ligeramente tocado con problemas físicos. El técnico administró pues los minutos de sus futbolistas para paliar esa preparación física apresurada, consecuencia de unos calendarios que atienden más a las necesidades de tesorería que a la metodología.

El “txingurri” agitó la coctelera en distinta secuencia del primer partido. En la primera parte reaparecía la “msn”, obtenía primera titularidad Semedo y se reservaban a Piqué e Iniesta para dar mayor empaque al segundo equipo que contaba por primera vez, con los presuntos deshauciados Vermaelen y Munir y repetía Arda que tiene adosada la misma etiqueta junto al inédito Douglas.

Estos fueron los dos “onces”:

Primera parte: Cillessen, Semedo, Mascherano, Umtiti, Alba; Rakitic, Busquets, Aleñà; Messi, Suárez, Neymar.

Segunda parte: Cillessen; Aleix Vidal, Piqué, Vermaelen, Digne; Denis, Sergi Roberto (Samper, m. 84), Iniesta; Munir, Alcácer, Arda Turan.

El United de Mourinho que venía de ganar por dos goles a cero al City de Guardiola jugó con más orden que lo hiciera la Juventus y puso en más dificultades al Barça de Valverde, que bajó prestaciones con relación al debut.

El United es un equipo muy físico con Paul Pogba y su fichaje millonario estrella Lakaku, muy reconocible bajo la batuta de Mourinho, fiel al esquema de armarse desde atrás y quedar a la procura de contragolpes fulminantes en superioridad numérica.

El Barça mantuvo su esencia, su 4-3-3 como precursor de un estilo inviolable. La presencia inicial del joven Carles Aleñà, en compañía de Busquets ofrecía a Valverde más consistencia para contrarrestar el menor músculo blaugrana.

A menos revoluciones que en el Barça-Juventus, el partido también ofreció un toma y daca, con intercambio de jugadas peligrosas que pusieron a prueba a De Gea y Cillessen. El meta madrileño fue amparado por la madera en sendas ocasiones.

El goleador volvió a ser Neymar, transcurrida la media hora de juego, que fue más listo que Valencia al adivinarle su recorte interior y robarle el balón para ganar la posición dejando rodar el esférico en un giro ventajoso y definir ante el cancerbero. El más clarividente de la clase fue Messi, quién si no, que arrastró defensas, circunstancia que no aprovecharon sus compañeros.

Los victoriosos resultados favorecen el guión de la programación y Valverde, al témino, en rueda de prensa, mostró su satisfacción. Ahora queda el partido en Miami frente al Real Madrid, en la noche sabatina que ya se corresponde con la madrugada dominical.

Por su parte, Mourinho estuvo gentil y halagador del rival y se llevó la nueva camiseta del Barça para su hijo, reconocido culé y admirador de Messi.

Los silencios de los Neymar prosiguen e interpretan una salida en ciernes. Al parecer, el P.S.G. quiere negociar cantidades y fórmulas de pago, en tanto que el FC Barcelona se remite a la cláusula pues el jugador no está en venta. La situación da a entender que si el futbolista no marchara sería consecuencia de las barreras del fair play financiero y no de una decisión personal, lo cual no ayudaría a un reconciliación con la herida afición blaugrana. Quizá para descifrar el futuro de Neymar haya que aguardar hasta el regreso a casa.

Real Madrid sigue sin ganar

El equipo de Zidane volvió a cosechar otro resultado negativo, esta vez con contundencia ante el City de Pep Guardiola. Se adelantaron con cuatro goles firmados por Otamendi, Sterling, Stones y Brahim , siendo después el joven Óscar quien maquillara algo la goleada.

Zidane solo introdujo dos cambios a la alineación inicial presentada frente al United al entrar Kovacic y Casemiro en los puestos de Kroos y Lucas Vázquez. En el segundo tiempo hubo un carrusel de cambios, entre ellos en la portería madridista y la tremenda diferencia de calidad entre el costarricense Keylar Navas que había destacado en el primer acto  y el mediocre Casilla tuvo amplio reflejo en el marcador de los citizens, que consiguieron un póker de goles.

Un resultado muy negativo que siembra un mar de dudas al cuadro madridista, al sumarse a la derrota previa ante el otro equipo mancuniano. Para los equipos grandes la exigencia es máxima y la consideración de partidos amistosos se diluye. Espera el primer extraño “clásico” y ambos equipos lo encaran de forma distinta. Dos de dos, para ambos, pero los blaugranas sumando victorias y los merengues adicionando derrotas.

Estos resultados negativos originan cierta marejada, pero la tormenta puede venir el próximo 31 de julio con la presencia de Cristiano Ronaldo en los Juzgados acusado de una presunta evasión de impuestos cercano a los quince millones de euros (más de tres veces de lo reclamado a Messi). O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper