A bote pronto

Ante “La Semana Grande” del FC Barcelona

Hoy, lunes de Pascua, festivo en Catalunya, principia una semana decisiva para la suerte del curso 2016-17 del FC Barcelona, cuya irregularidad le ha llevado a jugarse las últimas cartas.

Miércoles 19 tiene su cita europea, con la empresa mayor de salvar un cero a tres en contra ante el campeón italiano, bajo el embrujo de la reciente gesta, en el mismo escenario ante el campeón francés.

Sabiendo el éxito, o la constatación de la previsible eliminación, el domingo 23, diada de Sant Jordi, que obligará a la mayoría barcelonista de la población catalana a acortar la festividad de la jornada, llegará el segundo compromiso en el estadio Santiago Bernabéu, donde ni siquiera un positivo empate, parece resultado suficiente.

Si el cartero llama dos veces, los hados han de hacer lo propio para con el FC Barcelona para que tengan segundas oportunidades en sendas encomiendas.

Desde el análisis empírico, la gesta deportiva es harto complicada, más considerando el momento actual de la plantilla.

La Juventus de Torino, primera prueba

En la alta competición europea, entre los equipos de la élite, superar un cero a tres en contra, con el inconveniente añadido del valor doble de los goles marcados en feudo contrario, resulta una misión que desafía cualquier pronóstico ponderado.

Si razonamos que el rival dispone de un sistema defensivo muy bien trabajado, con excelentes aportaciones individuales, la consecución del objetivo deviene épica.

Sin embargo, si buscamos una delantera capaz de obrar el milagro, el mundo del fútbol repararía en la formada por el tridente blaugrana. Leo Messi, el mejor jugador del mundo y para muchos de la historia, encabeza el trofeo de la Bota de Oro de este curso y es el máximo realizador de la Champions League y laLiga Santander.

A la solvencia de Leo Messi, le acompaña la capacidad de desborde y velocidad vertiginosa de Neymar, capaz de abrir espacios. Les complementa un delantero puro, como Luis Suárez, capaz de fijar a la defensa, encontrar fisuras y lograr el remate fácil como corresponde a un jugador de su oficio.

La secuencia del marcador dictará si el Barça alcanza en el transcurso del partido opciones para la remontada.

Real Madrid, segundo acto

Con la suerte europea echada, un Barça crecido o reivindicativo saltará al terreno de juego del estadio Santiago Bernabéu, con el objetivo de victoria para seguir vivo en la competición doméstica de la que es el más repetido campeón de esta tercera centuria.

No podrá estar Neymar, porque así lo quiso el colegiado extremeño Gil Manzano  que puso oído al palmeo del brasileño dirigido al cuarto árbitro en Málaga, para después ponerle letra en el acta del partido.

Sí estará en el rival Nacho, que es imprescindible por las lesiones de otros dos centrales, Varane y Pepe. Ello será posible con la anuencia del colegiado Fernández Borbalán que en Gijón “olvidó” enseñar cartulina de amonestación al defensa en una acción muy meritoria de tal muestreo.

Pero estas distintas varas de medir han marcado el sino de toda la temporada y ha permitido al Real Madrid de permanecer en lo alto de la clasificación, pese a los vaivenes de su juego y dudas existencialistas acerca del modelo.

El argumento es el colectivo

Para el éxito se deberá contar con la seguridad de Ter Stegen bajo palos y como primer elemento en la creación. En la solidez defensiva de los tres centrales, Mascherano, Piqué y Umtiti. El sacrificio de Sergi Roberto e Ivan Rakitic en una doble misión de ida y vuelta.

Vital será la aportación de Busquets para juntar al equipo desde el pivote defensivo y enlazar con la delantera. Es necesaria la mejor versión de Andrés Iniesta, único cuando el físico le acompaña por su visión de juego y su aporte en superar líneas con su capacidad en el “uno contra uno”.

Si el equipo está firme, lo demás queda a la conjura de la diabólica “msn” en el Camp Nou y al reemplazante Paco Alcácer en Madrid , recuperado para la causa y el gol. O así piensa nuestra pluma.

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