A bote pronto

Al Barça solo le vale ganar

Pasará una hoja del calendario y el Real Madrid mantendrá, en el mejor de los casos, la ventaja en la clasificación de la liga. Son cinco puntos (65 y 60 puntos) a igualdad de partidos jugados, ya que mientras a los merengues les queda el partido aplazado de Balaídos, frente a los locales del Celta de Vigo, al FC Barcelona le resta completar la jornada 28 de este fin de semana, que cerrará la fecha dominical en el Camp Nou enfrentándose al Valencia CF.

El coeficiente general que fija la diferencia de goles obtenidos y recibidos es bastante favorable al FC Barcelona con una diferencia a favor de 54 (77 goles a favor y 23 en contra), en tanto que el Real Madrid arroja unos números de más 43  (71 tantos a favor y 28 tantos encajados). Ello marca un comportamiento, pero solo puede influir en el orden clasificatorio si se cumple, al término de la competición, la igualdad en puntos totalizados y un mismo coeficiente particular en las disputas directas.

Esos cinco puntos de distancia, con 36 puntos por disputar, representa una ventaja del 13,88 porcentual,  con la referencia del duelo directo que se ha de jugar en el estadio Santiago Bernabéu el domingo 23 de abril, celebridad catalana del patrón  Sant Jordi. Encuentro que la directiva blanca quiso adelantar al sábado por la interposición de los cuartos de final de la Champions League en las fechas, pero que el cuadro catalán no ha aceptado porque el FC Barcelona jugará frente a la Juventus  de Turín el miércoles anterior, en tanto que el Real Madrid gozará de un día más de descanso al dirimir el martes su duelo con el Bayern de  Münich. La falta de acuerdo evitará modificaciones en las agendas.

La visita a San Mamés era, probablemente, la más comprometida, junto con la de Balaídos, en el calendario del equipo de la comunidad madrileña. La resolvió con una victoria ajustada por uno a dos, sin mayores estridencias y aprovechando los errores defensivos de los locales y su fútbol plano que no comprometió seriamente a la defensa blanca.

Con cero a cero estuvo a punto de repetir Sergio Ramos con sus testarazos implacables, pero, esta vez, solo ante Kepa, no ajustó su remate entre los tres palos. De ello, tomó nota el míster Ernesto Valverde que alertó de ese peligro a sus jugadores que pagaron el exceso en la jugada decisiva.

En el último tramo del partido, cuando el Athletic Club había hecho lo más difícil, al conseguir igualar la contienda en un gol de cabeza de Aduriz, cuyo balón le fue servido por la testa de Raúl García, sobrevino la derrota. Fue en un córner botado por Kroos, con un marcaje múltiple a Ramos que dejó, solo en el segundo palo a Casemiro que tuvo tiempo de parar, controlar y empujar bajo palos el balón a la red con una calma y quietud impropia de esos terrenos. Sin atribuírsele la autoría directa, el efecto Ramos volvió a ser fundamental en el triunfo.

El técnico Zidane dispensó de minutos a Benzema y a Cristiano Ronaldo. Mientras el francés, autor del primer gol, acató la decisión, el portugués, que volvió a cumplir otro partido sin marcar, se quejó por ser la pieza de cambio y masculló  su repetido “fodase”, en su temporada menos influyente y menos decisiva de su ya larga etapa blanca.

Este resultado, negativo a los intereses blaugranas, obliga al FC Barcelona a sumar, imperiosamente, los tres puntos de hoy en juego frente al irregular equipo ché, si no quiere verse definitivamente descabalgado de sus objetivos. En la ida de Mestalla, los catalanes ganaron por 2-3 en el último suspiro por el penalti cobrado por Luis Suárez y materializado por Leo Messi.

Sin partido inter semanal y con descanso de dos fechas, Luis Enrique se olvidará de las rotaciones y jugará con el mejor equipo que crea conveniente, donde la presencia de Jordi Alba en el “once”, volverá a depender de la táctica. En el tradicional 4-3-3 es titular indiscutible porque la alternativa de Digne carece de entidad suficiente. El más osado 3-4-3, ensayado tras la debacle parisina, deja al equipo sin laterales específicos al jugar con tres centrales, dos de ellos lateralizados a las bandas.

Lo que no hay duda es que jugará el ataque titular, el más goleador del campeonato que conforman Messi- Suárez y Neymar. Tras unas fechas de rendimiento aletargado, se espera el renacimiento del mejor Messi y la continuidad de la estela brillante de Neymar. Con ellos en plenitud, están garantizados los goles y el espectáculo. O así piensa nuestra pluma.

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