A bote pronto

Ter Stegen lesionado

Nunca es deseable la lesión de un futbolista, aunque, a veces, es buena oportunidad para evitar conflictos, evitando la toma de decisiones.

No es el caso de la lesión muscular, acaecida en el último entrenamiento, de Marc-André Ter Stegen, que le apartará por dos semanas de la actividad futbolística.

Este contratiempo trae aparejado una doble complicación: la que se deriva de la baja médica con la repercusión deportiva  y la mediática, al devolver al primer plano de la actualidad el discutible traspaso de Claudio Bravo.

Durante los dos años pretéritos de coincidencia, Ter Stegen y Bravo compitieron por el puesto de titular en la liga. La batalla la ganó el chileno que, en la temporada 2014-15 se benefició de inicio de una lesión del alemán que le dejó expedito el camino y obvió la difícil elección del míster Luis Enrique.

Desde entonces y en los dos cursos, convino Luis Enrique dar la titularidad de laLiga a Bravo, reservando a Ter Stegen las competiciones de la Champions League y la Copa del Rey.

La primera temporada fue excepcional ya que ambos guardametas contribuyeron en primera persona al éxito colectivo arrasador en España y en Europa al alcanzar el cupo de trofeos.

Concretamente, Claudio Bravo firmó en el torneo de la regularidad, el que define la trayectoria de toda una temporada que abarca de agosto a mayo, unas actuaciones colosales, a un nivel que nunca hemos observado a ningún portero, que hizo olvidar por completo la ausencia reciente de Víctor Valdés.

Bravo quería jugar la Champions League y sentirse importante en Europa, mientras Ter Stegen  se veía – y sentía – confinado a los partidos intermitentes de los torneos de Copa,  aunque en el caso de la Champions tuvieran una gran repercusión.

Al chileno, campeón por dos veces consecutivas de la Copa de América, le llegaron cantos de sirena acerca de la futura decisión de Luis Enrique sobre la convergencia de los porteros en el nuevo ejercicio con un status diferente. Circunstancia oficialmente siempre desmentida. Quiso y no obtuvo, garantías de su titularidad. En el entretanto, el alemán, a través de su representante, se personó en las oficinas del Club, reclamando para su representado más presencia activa del futbolista en las alineaciones.

Esta dura competencia que podía llegar a afectar en el trato personal, llevó al chileno a no aceptar la propuesta de ampliación de su contrato que expiraba en junio del 2018 y, el Club, ante su negativa, no vio con malos ojos el traspaso.

Con 33 años de edad, tenía una cláusula de rescisión de 40 millones de euros  y en la negociación se rebajó la cifra a 18 millones más dos de variables. (algunas fuentes se refieren a 16 +4). La operación pareció positiva desde el plano económico, pues generaba plusvalías, ya que, además de haberse invertido solo 12-13 millones en su contratación proveniente del cuadro donostiarra de la Real Sociedad, dejaba dos años de excelso rendimiento deportivo.

Este fue el argumento del secretario técnico Robert Fernández, refrendado en fechas cercanas, y constatando que en Enero del 2018 el jugador quedaba como agente libre para disponer su futuro, lo que hubiera evitado cualquier ingreso económico al término de la temporada.

Esta lesión a las primeras de cambio de Ter Stegen, la cuarta que sufre desde su incorporación al FC Barcelona, vuelve a poner a la palestra la bondad de la transacción, pues no cabe duda de que el marco blaugrana se ha debilitado.

El FC Barcelona fichó a Jasper Cillessen, guardameta del Ajax de Amsterdam y suplente último en la selección holandesa de Jeroen Zoet del PSV Eindhoven, con una invesión de 13 millones de euros más dos de variables.

Se trata de un portero avezado de 27 años que venía a complementar a Ter Stegen, por cuya titularidad no parece oponer excesiva competencia.

Esta lesión abre las puertas del debate que ya nace en la elección del sustituto. Si es Jordi Masip, ya maduro pese a su ostracismo, se pensará en una inversión evitable del “tulipán”. Si, por el contrario, a las primeras de cambio, ya juega el recién incorporado se confirmará la aportación testimonial del canterano en su papel renovado de tercera opción por tercer año consecutivo y dejará en papel mojado el discurso laudatorio y reiterativo del técnico sobre sus cualidades deportivas.

Un esguince de rodilla de Ter Stegen retrasó la operación de venta de Bravo que jugó en el estreno de la liga frente al Betis y ahora esta lesión muscular precipita el posible debut de Cillessen y genera argumentos de quienes no vieron bien la transferencia de Bravo, que, a lo peor, son los mismos que discutieron a Andoni Zubizarreta, entonces director deportivo,  su contratación.

En el Camp Nou y frente al imbatido Alavés, que presenta en su hoja de servicios el meritorio empate logrado en el feudo del Vicente Calderón, muchas miradas convergerán en la portería, objeto de debate por esta nueva lesión, más inoportuna que  nunca.

Este cambio obligado de registro en la portería blaugrana, ha dejado en segundo término las rotaciones precautorias que el entrenador va a  arbitrar y que puede afectar incluso a Leo Messi, en proceso evolutivo de su pubalgia. No en vano en 23 días se aglutinan 7 partidos oficiales.

En las últimas horas, la polémica bajo palos, ha generado más controversia. La sombra de Claudio Bravo planeará sobre el “Estadi” y esperemos, por el bien de sus sustituto ocasional de hoy, que no se manifieste en forma del runrún característico del Camp Nou, que maniata a aquellos futbolistas mentalmente débiles. O así piensa nuestra pluma.

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