A bote pronto

Ramos pudo estropear el récord del Real Madrid

La ventaja de este Real Madrid es que no necesita jugar bien para ganar, me decía un ex jugador del Langreo y aficionado madridista. Con él y en amplia mayoría madridista presencié el partido ante la televisora en un céntrico local en la Gran Vía madrileña. Pensé, sin duda, que este aficionado cualificado tenía razón, pero no solo cuanto a la vigencia del aserto, sino a la historia.

Es el Real Madrid un equipo concebido para ganar como objetivo base, importando menos los registros futbolísticos que se emplean para el logro.

Resulta que uno de los jugadores más “imprescindibles” para cierta prensa local y parece que también para el técnico francés es Casemiro porque juega todo. Quizá influyera la falta de rotación, pero el caso es que el brasileño se lesionó en una intervención junto a Diop y tuvo que ser suplido por Kroos. El alemán mejoró en mucho al Real Madrid que dominó el partido con comodidad. Peor lo tuvo el Espanyol con la lesión del menudo y bullicioso Piatti que fue sustituido por el recuperado de urgencia Álvaro Vázquez al que le faltan mecanismos y no deja de ser un retal de rendimiento deportivo dudoso.

Esta cómoda victoria merengue es la número 16 oficial consecutiva entre dos campeonatos e iguala los registros del Barça de Pep Guardiola y para el Espanyol le supone contabilizar 18 partidos consecutivos sin ganar a los blancos. En feudo propio no contabilizan triunfo desde el año 2007.

RCD Espanyol 0 Real Madrid 2, intervinientes y goles

RCD Espanyol: Diego López; Javi López, David López, Óscar Duarte, Víctor Sánchez; Hernán Pérez, Diop, Marc Roca (Diego Reyes, min.83), Piatti (Álvaro, min.10); Baptistao y Gerard Moreno (Felipe Caicedo, min.66).

Real Madrid: Kiko Casilla; Carvajal, Pepe, Ramos, Marcelo; Modric, Casemiro (Kroos, min.19), James (Isco, min.62); Lucas Vázquez, Marco Asensio y Benzema (Morata, min.71).

Goles: 0-1, min.45: James; 0-2, min.70: Benzema.

Árbitro: Hernández Hernández (colegio canario). Amonestó a Sergio Ramos (min.3), Baptistao (min.20), Óscar Duarte (min.43), Diop (min.54), Javi López (min.63) y Carvajal (min.84).

Ramos debió ser expulsado en el minuto 24

Con el empate a cero, Ramos, que tenía una tarjeta amarilla desde el minuto segundo por una acción antirreglamentaria ante Leo Baptistao, debió irse a la ducha por frenar con los codos en alto un tiro de Hernán Pérez. El sevillano, pícaramente, se tiró a la hierba simulando un balonazo al rostro y no sabemos si el colegiado canario Hernández Hernández cayó en el engaño o, simplemente, no se atrevió a enviar al capitán a la caseta. Esta vulneración al reglamento se produjo en el minuto 24.

Superado el susto, el Real Madrid siguió fijando el guion del partido y avisó Benzema llevando a la red un balón mediante un certero cabezazo pero estaba en posición adelantada a la defensa.

El gol llegaría en los últimos segundos del segundo minuto de prolongación de la primera parte. James porfía y consigue un balón ante Diop y, pese a su posición, alcanza a disparar un balón bajo cruzado cercano a la cepa del poste. El veterano ex madridista Diego López ve tarde el balón y no consigue llegar hacia él.

El segundo tiempo es cansino, el Espanyol refleja sus carencias y el Real Madrid juega con comodidad. Pudo animarse algo en los primeros compases cuando hay una acción abrupta de Pepe sobre Baptistao que el colegiado se inhibe y parte de la grada (me lo confirman desde Barcelona) corea el cántico conocido contra la forma de ganar del Real Madrid.

El gol de la sentencia definitiva, por si alguno tenía dudas o esperanzas, lo firma Benzema, que se anticipa al central marcador,  en una jugada muy trenzada con intervenciones finales de Carvajal y Lucas Vázquez.

Un RCD Espanyol débil

Desde el barcelonismo se imputará la escasa oposición que el equipo blanquiazul hizo para evitar o vender cara la derrota. La realidad así fue, pero las causas hay que buscarlas en un problema de aptitudes y no de actitudes. El equipo de Cornellà quiso y no pudo. Quique Sánchez Flores está todavía en la fase de conjunción de un equipo que sea competitivo para jugar en la difícil liga española.

No ha conseguido estabilizar la defensa que tanto falló el curso pasado. Han cambiado los nombres, incluso se ha permutado al portero con la llegada de Diego López que ha quitado, de momento, el sitio al también veterano, pero menos, Roberto. La defensa hace aguas por los costados y por el centro.

El Real Madrid resultadista

Suma los partidos con victorias, alguna agónica y otras con complicaciones. Al contrario que tantos equipos, el problema es de exceso de armario. Zidane debe encontrar hueco para el colombiano James que parece hizo acto de contrición y por su enorme calidad se postula como titular, pero para que el equipo no se descompense Casemiro sigue teniendo predicamento, aunque, frente al devaluado Espanyol, su ausencia coincidió con la mejora blanca por la presencia de Kroos.

La solución debiera pasar por educar y convencer al alemán para que ocupe esa posición que da equilibrio a los equipos. Ancelotti, lo intentó y lo consiguió solo parcialmente. O así piensa nuestra pluma.

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