A bote pronto

La camiseta del Barça será la más cotizada de laLiga

Al cierre de la temporada 2014-2015, el primer Barça de Luis Enrique había repetido triplete y el presidente Bartomeu pretendió aprovechar el tirón mediático y el éxito deportivo para gestionar con Qatar Airways una renovación al alza del contrato que expiraba y por el que recibía el Club una contraprestación económica de unos 35 millones de euros.

En la Asamblea ordinaria de compromisarios queda registrada la intervención de Bartomeu que cifraba en 65 millones de euros la cotización mínima de la camiseta blaugrana, al amparo de las cifras superiores que percibe el Manchester United, rival derrotado en la final de Champions League.

Olvidaba el eufórico Bartomeu del momento que los red devils juegan en La Premier League, el  campeonato entre clubes de más prestigio y con una cobertura mundial, muy por encima de laLiga española, que está haciendo los primeros balbuceos para introducirse en otros mercados globales y con resultados precarios. No se ha difundido demasiado que mientras la población asiática ven los partidos de La Premier en programación abierta, los encuentros de laLiga Santander están restringidos a abonar una cuota asociada, dado que se emiten por canales de pago.

La falta de acuerdo con Qatar y la falta de concreción de otras empresas negociadas amenazaban una temporada sin sponsor principal y, consecuentemente, sin los ingresos atípicos concurrentes por este concepto.

Las primeras camisetas se diseñaron libres de Qatar y tuvieron un gran éxito de ventas. A postrera hora, Manuel Arroyo, vicepresidente de Marketing, alcanzó, como mal menor, un acuerdo de renovación con los árabes solo por este curso y por las cifras de antaño. De los 65 pretendidos se pasaba a los apenas 35 millones.

La asamblea de Compromisarios celebrada el pasado mes ya puso de manifiesto, una vez más, la poca simpatía que, por razones políticas, le producía la propaganda de Qatar inserida en la zamarra blaugrana. Fue el punto de la orden del día más discutido, pues, aproximadamente, un 40% se manifestó en contra, lo que obligó al presidente a advertir, micrófono en ristre, que habían entendido el mensaje recibido.

16 de diciembre fue el día D, la fecha en que el FC Barcelona anunció el nuevo patrocinador. Rara avis, hubo un secretismo a ultranza y muchos medios, que aventuraron a citar a alguna empresa como la elegida, erraron en su pronóstico.

La seleccionada es la empresa japonesa Rakuten, dedicada a la venta on line y que tiene más de cincuenta millones de usuarios registrados. Se trata de una firma nueva que es  la segunda web más visitada en el país asiático, tras yahoo.com, y está colocada en el top ten de las compañías más grandes del mundo en el sector de internet. El último balance explicita una facturación anual de ingresos de 6.200 millones de euros.

El preacuerdo es por cuatro años y en cada uno de ellos el FC Barcelona percibirá 55 millones de euros fijos, más variables de 1,5 millones y 5 millones, por ganar laLiga y La Champions League, respectivamente. Queda al margen, para posibles negociaciones con otras firmas, la camiseta del fútbol femenino que es profesional desde este año, así como la camiseta de entrenamiento del primer equipo y la indumentaria de los equipos desde alevines a juveniles.

El contrato económico ha quedado por debajo de las expectativas creadas por el propio presidente Bartomeu, pero hay que considerar que ese diferimiento ha jugado en contra, porque el Barça no renovó su título europeo. Objetivamente, 55 millones de euros es una cifra extraordinaria que supera en mucho los réditos actuales, resultando la mejor pagada del continente europeo.

Hay que constatar, que en este curso 2016-17 que no se ha estado del todo diligente se ha perdido el coste de oportunidad, que resultaría del diferencial entre lo que abonará Qatar y el nuevo patrocinador. Unos 21,5 millones de euros, sin contar posibles variables.

Recordamos los tiempos del presidente  Josep Lluis Núñez que tuvo una crítica exacerbada desde los sectores más catalanistas por mutar la firma textil catalana Meyba por Kappa. Ahora sería impensable una reacción así. Los tiempos han llevado a un patrocinio necesariamente global como corresponde a la magnitud de los primeros clubes de fútbol.

Tras las firmas deportivas, llegaron las casas de juego, después las líneas aéreas y ahora penetran con fuerza el mundo de internet.

Se ha sabido que el verano del año 2015, Gerard Piqué organizó en San Francisco, California una cena donde estaban presentes Iroshi Mikitani, máximo accionista de Rakuten, el presidente Bartomeu y el vicepresidente Arroyo y allí se iniciaron las primeras negociaciones.

Gerard Piqué posee la empresa Kerard Games y a través de esta actividad  conoció a “Miki” e hizo la propuesta y las presentaciones. En época de Joan Laporta, con Marc Ingla en la vicepresidencia de marketing, ya hubo unos acuerdos menores con Rakuten, concretados con la utilización del escudo del FC Barcelona en unas tarjetas de crédito y la venta de la plataforma de contenidos audiovisuales Wuaki.tv

Esta participación importante de Piqué en este contrato formará parte de su currículo cuando en su fecha se postule a la presidencia del FC Barcelona, como es su deseo.

La fecha más plausible para convocar la Junta Extraordinaria de Compromisarios que autorice este acuerdo es el 18 de diciembre, día de derbi con la visita al Camp Nou del RCD Espanyol de Barcelona. Se tratará de un aspecto formal, pues no es advertible que los compromisarios vean contraindicaciones al contrato, tanto por las cifras como por la imagen de la entidad colaboradora.

Esta nueva alianza del FC Barcelona con Rakuten, puede traer otras sinergias para ambos, propiciando una maximización de beneficios, superior a los descritos. O así piensa nuestra pluma.

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