A bote pronto

Gerard Piqué y Diego Alves, héroes sin recompensa

La jornada séptima del campeonato de Liga aportó varios nombres propios como Antoine Griezmann, Marc-André Ter Stegen, Gerard Piqué y Diego Alves. Nos quedamos con estos dos últimos, en positivo.

Piqué y Alves sobresalieron por sus brillantes actuaciones en los partidos que sus equipos, FC Barcelona y Valencia CF, jugaron frente al Celta de Vigo en Balaídos y el Atlético en Mestalla, respectivamente.

Que el fútbol es un deporte colectivo, aunque algún destacado miembro no lo interprete así actuando en clave personal las más de las veces, lo demuestra la actitud de estos dos profesionales, entrevistados como destacados a la finalización de los encuentros y mostrando un rictus de tristeza por el resultado obtenido, haciendo absoluta abstracción de sus méritos individuales, pese a la persistencia del interlocutor.

Diego Alves

El futbolista brasileño de 31 años, llegó al fútbol español en el año 2007, procedente del Atlético Mineiro, para  jugar con la U.D. Almería. Fichó por el Valencia CF en el año 2011.

Comenzó este curso de suplente del canterano Jaume, pero la convulsa marcha deportiva de los chés también ha llevado a cambios en la portería.

Es un consumado especialista bajo palos en la especialidad de “parapenaltis”. La semana pasada igualó el récord que ostentaba Andoni Zubizarreta al detener en Butarque un penalti decisivo a Alexander Szymanowski.

Solo ha tardado una jornada en superar ese registro  y dando distancia al atorar dos penas máximas, lo que supone también un récord que no contemplaba la liga.

Frente al Atlético de Madrid con el resultado de empate a cero, demoró por dos veces que los atléticos se avanzaran en el marcador al parar sendos penaltis al goleador Griezmann y al capitán Gabi. Sus números son espectaculares, roza el 50 por ciento de aciertos con 19 paradas sobre 39 lanzamientos en la liga y un registro total de 22/45, sumando todas las competiciones.

Su nombre sonó para incorporarse al FC Barcelona este curso futbolístico y suplir nominalmente la portería blaugrana por el hueco dejado por la marcha de Claudio Bravo, no deseada pero que no fue impedida con suficiente convicción.

Diego Alves domina como nadie esta suerte bajo palos y trasciende al delantero la ancestral soledad del portero ante los “once metros”, transmitiéndole toda la responsabilidad y haciendo, a sus ojos, pequeña la portería con sus rituales previos en pro de la influencia negativa de los nervios del lanzador.

Siempre se ha convenido que un penalti que no se transforma siempre es más demérito del lanzador que acierto del cancerbero. Este axioma se habrá de poner en tela de juicio, si observamos la prodigiosa intervención a una mano de Alves en el lanzamiento del francés, a media altura, desplazándose a su derecha y rectificando la amplitud de su estirada.

En el segundo penalti, adivinó la intención de Gabi, que ya le había marcado defendiendo el marco de la U.D. Almería, y atajó su disparo raso al otro palo.

El guardameta fue vitoreado por su público, pero no pudo impedir una nueva victoria visitante que sume más al cuadro levantino en su actual estado de crisis. Ajeno a su éxito individual, en la entrevista sobre el césped, el brasileño mostró su consternación por el resultado, destacando que en su orden de prioridades está primero el triunfo global.

Gerard Piqué

El jugador barcelonés es un producto de La Masia que marchó al Manchester United para debutar en La Premier con solo 17 años. En su periplo inglés, tuvo un paréntesis de un año en que fue cedido al Real Zaragoza para forjarse como futbolista. A cambio de cinco millones de euros, Pep Guardiola lo rescató para el FC Barcelona en el año 2008 y se ha convertido en un jugador top, para su equipo y para la selección española, ganándolo todo con ambas camisetas.

Es un central que gusta incorporarse al ataque – suyo fue el sexto gol en aquel memorable resultado histórico del 2-6  en liga en el estadio Santiago Bernabéu – . Venía esta semana de marcar un gol importante en  Alemania en partido de Champions League y, por dos veces, en exitosos testarazos batió a Sergio Álvarez para reducir la ventaja celtiña.

Es la primera vez que Piqué marca por partida doble, ya que no es usual en un central. Transmitió al equipo su espíritu de rebeldía ante una derrota, producto de la fatalidad en el cúmulo de errores propios y al acierto de un rival en racha. Enardeció a sus compañeros hasta el último balón y pudo marcar un “hat-trick” en el minuto 92,  cuando un nuevo cabezazo suyo salió fuera por poco con el portero desplazado sin posibilidad de intervención.

La actuación de Piqué resultó un prodigio de compromiso y liderazgo con gran acierto en el plano individual. Tras el pitido final del colegiado, el catalán expuso ante los micrófonos su desazón por un resultado que le impedía ocupar la primera plaza de la clasificación a su equipo. Sus dos goles y su participación personal, quedaban a un segundo plano, haciendo prevaler en todo momento un estado emocional que se desprendía de un fracaso colectivo.

Los registros de Piqué y Alves anotados

Piqué y Alves mostraron un alto grado de profesionalidad, anteponiendo los resultados del equipo a su influjo personal. Se advirtió sinceridad en ambos y un punto de rabia y preocupación.

La prodigiosa actuación de Diego Alves, que abría la matinal del domingo, y la no menos de Gerard Piqué que cerraba la séptima jornada de liga, merecían otro colofón para ellos. Pero  el buen aficionado,  recordará este día en que el guardameta paró dos penaltis y el defensa marcó dos goles en campo contrario. Y la wikipedia reforzará la memoria colectiva. O así piensa nuestra pluma.

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