A bote pronto

Ha muerto Miguel Ángel Bustillo

Este sábado nos retirábamos con la triste noticia del fallecimiento en el Hospital de Reus, capital del Baix Camp, de Miguel Ángel Bustillo, ex futbolista del FC Barcelona. Para nuestros jóvenes lectores que no están al caso sobre el futbolista, conviene una breve introducción biográfica del delantero y de su contexto en la época.

Nació en Zaragoza en 1946 y en 1967 debutó en La Romareda con el Real Zaragoza. Su difícil misión sería hacer olvidar a Marcelino, gallego de origen y autor del famoso gol con España en 1964 que daría la primera Eurocopa de Naciones. Componente de aquella mítica delantera bautizada como “Los cinco magníficos”: Canario, Santos, Marcelino, Villa y Lapetra.

Su ascenso fulgurante fue tal que, dos años después, lo ficharía el FC Barcelona por un importe de traspaso, récord para la época, de nueve millones de pesetas. Llegaba al FC Barcelona, en tiempos de vacas flacas en el club blaugrana, inmerso en  una larga travesía en el desierto.

Se estaba reconstruyendo un equipo joven con canteranos como Sadurní, Torres, Rifé, Rexach, Pujol, el experimentado Gallego fichado del Sevilla FC y de Marcial Pina, procedente del Espanyol. Fue preludio del equipo que, con Johan Cruyff, Sotil, Costa y Asensi, entre otros, registrara aquel 0-5 memorable (con Mora bajo palos) en una liga 1974-75 para enmarcar.

La suerte del joven delantero maño cambió un fatídico 14 de septiembre de 1969.  Formaba parte de una joven delantera: Rexach, Zaldúa, Bustillo, Marcial y Pujol. En el Santiago Bernabéu, corría el minuto 57. Era un “clásico”, aún no bajo esa denominación popular, y el debutante ya había perforado por dos veces la meta blanca, aunque Fleitas, sustituto ocasional del lesionado Amancio Amaro, también por partida doble, había igualado la contienda.

Al borde del área blanca, Bustillo recibe una entrada espeluznante del central madridista De Felipe (18-7-1944 / 12-4-2016). Caería abatido sobre la hierba y el colegiado Ortíz de Mendíbil (11-8-1926 / 15-9-2015), que había sido recusado por el FC Barcelona y condonado dos años después deja seguir el juego.

Con Bustillo abatido, el juego continúa porque el colegiado no para el juego. Ángel Mur, padre, impedido, se desespera en la banda. Al final se atiende al futbolista, que no sin esfuerzo, consigue arribar a la zona de banquillos soportado en los hombros del meta local Junquera y de su compañero Lluis Pujol para que pueda ser socorrido por las asistencias médicas

Se reanudó el juego y el Real Madrid no devolvió el balón que Castro había lanzado a la banda para que fuera atendido Bustillo. El FC Barcelona acabaría arañando un empate con un gol de Rexach que retornó las tablas al marcador, tras el gol de Paco Gento. Pero el precio del punto sería demasiado caro.

Medio equipo del FC Barcelona fue amonestado por protestar, incluyendo al propio Bustillo. No así al autor de la violenta entrada, la cual tampoco fue revisada con seriedad por las autoridades deportivas. Los medios de comunicación y la afición alejada del foco local madrileño, clamaban por una sanción ejemplar para el defensa, pero éste salió incólume en aquella época que el Real Madrid dominaba todos los resortes burocráticos.

No sería por falta de antecedentes, pues estaba registrada la penalización al zaragocista Cortizo por una entrada sobre Enrique Collar (24 partidos de sanción), extremo zurdo del Atlético y al canario del Las Palmas Juan Guedes por una acción sobre Planas II (12 partidos de suspensión). Nada se tuvo en cuenta.

Se cumplirían los peores pronósticos y el jugador sería operado por el Doctor Cabot y su equipo con presencia en quirófano de los galenos del Club.. Su rodilla quedó maltrecha para siempre. Nueve meses después jugaría el encuentro de ida de la eliminatoria de Copa en el Estadio Santiago Bernabéu, preludio de otra barahúnda, acaecida en el  de la vuelta, con el penalti inventado por el árbitro Emilio Guruceta (4-11-1941 / 25-02-1987) que costó la eliminación del FC Barcelona y un escándalo de primera magnitud que sobrepasó los niveles deportivos, pues hasta se dijo que quiso intervenir el General Franco, desde las estancias políticas.

Dos años después firmaría por el Málaga CF y jugaría cinco años, retirándose de la actividad con solo 29 años. En la Costa del Sol, ya lo haría retrasando su posición en el campo y su contribución observó una curva descendente.

Lo mejor de su periplo malagueño es que encontró el amor y se casó con una lugareña. Nuestro sentido pésame a su viuda y a sus tres hijas. El matrimonio se instaló en la Costa Dorada, donde regentó negocios hoteleros.

No le gustaba a Bustillo recordar esa triste efeméride de una lesión que truncó de cuajo sus ilusiones deportivas cuando acababa de cumplir 23 años.

En la siguiente década, del 1972 al 1978, De Felipe defendió los colores del RCD Espanyol y con frecuencia se le recriminó en Barcelona aquella fatídica acción que podemos revisar en Youtube, gracias al trabajo de Joaquim Molins que encabeza el grupo barcelonista “Un crit Valent” (Un grito valiente).

Miguel Ángel Bustillo era miembro de l’Agrupacio Barça Jugadors. Se nos va demasiado pronto, como en su vida deportiva, a punto de cumplir los 70 años. Fue fugaz pero dejó una marca indeleble. Nos queda para siempre su recuerdo. Descanse en paz.

O así piensa nuestra pluma

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