A bote pronto

Los efectos del batacazo del Barça

Después de año y medio de calendario, el Real Madrid accede al liderato de la liga de fútbol. Resultaba impensado que ello sucediera en la tercera jornada, donde Barça y Madrid dirimían sus partidos al amparo de su público y ante rivales de menor entidad.

El fútbol es así y, de tanto en tanto, nos depara sorpresas que dan color y emoción al campeonato, además de romper quinielas y otros juegos de azar.

Todavía estábamos paladeando el excelente partido de La Premier, resuelto a favor del City de Guardiola que venció a domicilio al United de Mourinho, cuando ya se producían los prolegómenos del partido del Bernabéu.

Zinedine Zidane efectuó cambios, para entrar en la dinámica de las rotaciones, habida cuenta de un calendario apretado que procuraba esa gestión en la utilización de recursos. Lo hizo con mesura, permutó a los laterales pero no así a los centrales. En todas las líneas mantuvo referencias de primer nivel.

A los cinco minutos, Osasuna ya había encajado un gol en una errónea aplicación defensiva para provocar un offside. Un tipo de jugadas que es temeraria, porque cuando yerras, como fue el caso, dejas expedito el camino al gol.

Un gol que fue el inicio de una goleada plácida y a la espera del estreno europeo. Todo se cumplió de acuerdo a los parámetros previstos. Se pensaba que el cierre liguero dominical en el Camp Nou iba  a tener un guion similar. Craso error.

Luis Enrique que había alardeado disponer de su mejor plantilla,  a la que faltaba aún por incorporar al “cuarto delantero” Alcácer, confeccionó un “once” donde asumía plenamente sus convicciones.

Conociendo al técnico, sabemos que no infravaloró al rival, pero tomó riesgos elevados. A la inusual obligatoriedad de disponer de un tercer portero en otras tantas jornadas, unió voluntariamente el cambio nominal de los cuatro componentes de la zaga, reservó a Iniesta en la media y a Messi y Suárez, dejando un solo miembro del “tridente”,  Neymar recién llegado de sus compromisos y éxito con Brasil y después de más de tres meses desconectado de la plantilla blaugrana.

Vestían por primera vez la zamarra blaugrana, en dos puestos significativos como es la cobertura de la portería y el puesto de  delantero centro, Cillessen y Alcácer.

Luis Enrique se excedió en la asunción de riesgos, ante un equipo muy bien trabajado y que había dado cuenta de su buen hacer en la jornada inaugural en el Manzanares donde obtuvo un meritorio empate y solo encajó un gol de penalti.

Se han perdido tres puntos, lo cual es mucho en una liga tan competitiva como la española, donde que el Barça o el Madrid dejen de ganar algún partido será noticia de portada.

Precipitadamente se han valorado al alza las adquisiciones efectuadas, sin darles un tiempo de adaptación. El equipo titular del FC Barcelona roza la excelencia y las diferencias con las posibles alternativas son importantes.

La baja voluntaria y aceptada de Bravo ha debilitado el marco blaugrana con relación a los dos últimos cursos donde competían dos “números uno”.  Ahora de primer nivel solo queda el alemán Ter Stegen.

En defensa, Piqué es baluarte imprescindible y Mascherano su más cualificado lugarteniente. Los laterales Sergi Roberto y Alba son titulares sin remedio. En la derecha, Aleix Vidal reeditó la poca credibilidad que ofrece y la incomprensión por un fichaje millonario inconcebible. En la izquierda, se espera la adaptación de Digne para que sea alternativa real a Alba.

Andrés Iniesta es único y las alternativas merman creatividad y soluciones al equipo. Obviamente, lo mismo cabe decir de Leo Messi y Luis Suárez. Otorgar descanso simultáneo a los dos mejores organizadores, Messi e Iniesta o dejar en la titularidad a un solo miembro del “tridente” es pecado mayor que no casa con la prudencia demostrada por el técnico.

El FC Barcelona pagó el peaje de la excentricidad dejando escapar tres puntos para su zurrón y con efectos añadidos.

Efectos colaterales que tienen nombres propios:

  • Cillessen no ha tenido un debut feliz y ha encajado dos goles, el segundo de los cuales de un tiro cruzado que no tiene la etiqueta de imparable.
  • Aleix Vidal ha confirmado su vitola de suplente perpetuo, con escasos argumentos para optar a la titularidad.
  • Digne y Denis Suárez han padecido en propias carnes el largo proceso de mejora que les queda por delante.
  • El debutante Alcácer se ha percatado de lo difícil que es jugar de “nueve” en el Camp Nou sin espacios.

La ilusión de la afición por las nuevas incorporaciones ha sufrido un desengaño y una euforia prematura, alimentada desde el seno del Club, ha dado paso a un prudente compás de espera.

Ahora es el Real Madrid quien ve al FC Barcelona por el retrovisor con un corte nada desdeñable de tres puntos, pues supone una ventaja de un tercio de los puntos disputados.

Hay euforia en Concha Espina y en los medios de comunicación afines. El Real Madrid ( y el Atlético) están bajo una grave sanción de la FIFA, como en su día la padeció el FC Barcelona, pero lo que antes era  un escándalo, una trata de menores, una marca mancillada,…  ahora ha quedado diluido como un azucarillo y apenas merece titulares. Son las sempiternas varas de medir trucadas que gastan quienes tienen el privilegio del control mediático.

Obviamente, la liga se gana en mayo y no en diciembre, pero la siembra ya se inició y, de primeras, al Barça le toca remar contra corriente. O así piensa nuestra pluma.

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