A bote pronto

Aleix Vidal, un fichaje controvertido

Aleix Vidal llegó al FC Barcelona, junto a Arda Turan, en un momento atípico. El Club estaba cumpliendo una sanción de la FIFA y su fichaje no tendría efectos prácticos hasta la segunda semana de enero 2015 que pudo ser inscrito en las competiciones.

Durante más de un cuatrimestre, junto a su compañero Arda, entrenaron sin el aliciente de la disputa del partido inmediato. Cuando se pudieron integrar a la dinámica competitiva, adolecieron falta de puesta a punto, por esa carencia competitiva que solo dan los partidos.

Esa circunstancia atípica, eximió de juzgar con dureza al futbolista de Puigpelat, que fue entrando en el equipo poco a poco y sus prestaciones no llegaron a convencer al cuerpo técnico ni a los aficionados.

La marcha este año a voluntad de Dani Alves, titular en el lateral derecho las últimas ocho temporadas, a la Juventus de Turín, abrían la esperanza al renacimiento de Aleix Vidal.

Sin embargo, nada de ello está ocurriendo. Luis Enrique preparaba la definitiva consagración del volante polivalente Sergi Roberto al puesto de “dos”.  Quedaba advertido en la pretemporada cuando para ese puesto no hubo ningún fichaje que supliera la baja de Alves.

Se dejó caer el enfado de Luis Enrique el curso pasado con el futbolista, al que acusaba en privado de no entrenar con la suficiente intensidad y su presencia en el titular se hizo más esporádica.

Esta nueva temporada partía con desventaja respecto a Sergi Roberto, que se ha afianzado en el puesto, consiguiendo la internacionalidad absoluta de la mano del nuevo seleccionador Julen Lopetegui.

Luis Enrique ha evitado siempre la confrontación pública con el futbolista, pero los hechos confirman un ostracismo que apunta al futbolista. Fue titular frente al Alavés, consecuencia de las rotaciones obligadas por la inminencia del estreno de la Champions League y la saturación de partidos que ofrece un calendario con siete encuentros en veintitrés días.

La derrota, inesperada pero justa, frente al equipo vitoriano dejó más de un señalado y uno de ellos fue Aleix Vidal. Fue blando y permisivo en defensa y cuando se desdobló en ataque mostró ausencia  de resoluciones técnicas y escasa habilidad. En el gol decisivo para el triunfo alavesista, fue señalado por su inhibición, donde también participaron el error  flagrante de Mascherano al pifiar el despeje y la intervención tardía del debutante Cillessen bajo palos.

No estuvo Aleix Vidal en la lista de hombres que fueron convocados para el partido inaugural de la Champions y esta ausencia tiene su reiteración en el desplazamiento liguero a Leganés.

Una eventual lesión o expulsión de Sergi Roberto obligaría al técnico a desplazar a Mascherano al lateral derecho y recuperar una posición en la que jugó varios partidos en su etapa en el Liverpool, o bien, bajar a Rakitic a cubrir la emergencia.

El punto de desencuentro más visible entre técnico y jugador se dio el curso pasado. El famoso “periscope” de Piqué emitido en el avión que conducía a la expedición desde Valencia. Ante la pregunta de Piqué sobre el partido que había visto desde el banquillo, Vidal contestó de forma desenfadada  involucrando a Mathieu: “El banquillo bien. Con Mathieu, como muchas veces, ya hacemos migas. Lo mejor el parchís”.

Esta intervención fue interpretada por el técnico como poco profesional y ello le pasó factura.

Sin embargo, más allá de dimes y diretes, habría que apoyarse en argumentos técnicos para explicar la realidad  que está viviendo el futbolista.

Acaba de cumplir 27 años y hasta ahora ha sido un trashumante del fútbol que ha militado en diversos equipos, incluso ha jugado la liga griega con el Panthrakikos.

Llegó al FC Barcelona a cambio de la nada desdeñable cifra de 17 millones de euros, después de la marcha de Andoni Zubizarreta porque el presidente Josep Maria Bartomeu “le perdió la confianza” y antes de la llegada a la secretaría técnica de Robert Fernández.  Su incorporación no tiene padrino conocido, ni interés en darse a conocer por el bajo rendimiento del lateral, muy por debajo de las expectativas que crearon por el elevado coste.

Se habló de que este verano el futbolista podía estar en venta y ya se perfila la fecha del próximo enero con la apertura del  mercado de invierno para una posible salida.  Los clubes italianos del Inter y Nápoles pueden ser destinos factibles, aunque se topa con el precio. La cotización de Aleix Vidal ha caído en picado y su fichaje no está amortizado.

Se difundió en prensa que días pasados, técnico y jugador habían celebrado una conversación franca, donde Vidal mostró a Luis Enrique sus inquietudes y, éste, le explicó lo que espera de él y le trazó la línea de ruta.

Cerrar estos desencuentros y que el futbolista pueda mostrar sus virtudes que le llevaron al Club a incorporarle, sería, obviamente, la mejor solución. O así piensa nuestra pluma.

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